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Sixto Castro Rodríguez, OP

de Sixto Castro Rodríguez, OP
Sobre el autor

16
Dic
2012

00 algo

2 comentarios

Ciertamente, hay que tener inventiva para que las cosas buenas no pasen desapercibidas. Los frailes de Lieja (Bélgica) han desarrollado lo que denominan “proyecto logos”, que es todo un programa para dialogar, celebrar y acoger a los jóvenes en su convento. Desde coloquios abiertos sobre temas de interés religioso a celebraciones litúrgicas o cenas semanales, económicas y sabrosísimas, se dan en un lugar de encuentro, el 42, una especie de pub (ya es el segundo que abren, mucho antes de que la prensa española nos informase, no sin cierta sorpresa, de uno que recientemente ha abierto alguna congregación religiosa en Argentina) donde todo el mundo te conoce por tu nombre, como en aquel célebre de la tele, Cheers. Pero todo eso hay que saber venderlo. Y no hay más solución que pasar por la red de redes y convertir al prior de la casa en una suerte de James Bond con licencia para predicar. Más allá de los ejemplos concretos, que valdrán en unos lugares y en unos contextos sí y en otros quizá, lo que llama la atención es la espléndida inventiva, arrojo y coraje para coger el toro por los cuernos. Y si hay que “bondizarse”, se “bondiza” uno hasta lograr el doble 00 de la predicación.

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1
JM Valderas
20 de Diciembre de 2012 a las 10:00

Sixto caro, cada tiempo tiene sus retos. Muy distinta es la Bélgica de los libros y revistas de mi juventud, heredera de la figura imponente del fundador de la Universidad Católica de Lovaina y de una tradición puntera en ciencia y teología que fue reconocida públicamente por León XIII y la ´Bélgica que conocí en mi madurez. De la prinmera guardo en las estanterías una revista que se ocupa de los temas contemporáneos (segunda mitad del XIX) sobre el evolucionismo católico o las relaciones cuerpo mente con ejemplos que muchos creen hoy que han sido descubiertos por Damasio. De la segunda, de Lieja en particular, el ateísmo militante de sus algunos de sus científicos punteros. Bélgica necesita un nuevo Georges Lemaître, el padre de la teoría del big bang, pero en el campo de la neurociencia. Ese sería, en este ambiente fisicalista que respiramos, el auténtico James Bond. Si me permites, échale un vistazo a L´itinéraire spirituel de Georges Lemaître, de Dominique Lambert. Seguro que tu prior admirado lo ha leído. Feliz Navidad.

2
Álex
9 de Enero de 2013 a las 14:28

¿No le da a usted a veces la impresión, don Sixto, de que la Iglesia Católica pasó de la Edad Media a la Postmodernidad con un único gran brinco intermedio que fue el Concilio de Trento? ¿Y no le parece que la Iglesia Católica se empeñó demasiado en librarse todo lo que pudo de la Modernidad? Por suerte ha habido casos notables de clérigos y feligreses que la vivieron y la enfrentaron a pesar de las reiteradas condenas de Papas y frailes, todos ellos “con licencia para censurar”. Esos gestos postmodernos ya tan frecuentes de religiosidad de masas pueden dar una imagen de modernidad, de estar con los tiempos, en la onda, con su música juvenil con cierto soniquete naíf y eslóganes que muchas veces no son otra cosa que culto a la persona (esta vez a un Papa opaco). O las aclamaciones multitudinarias de adhesión a la causa justa del momento, casi siempre dependiendo del color del Gobierno, o los grandes mensajes sobrecargados de jerga eclesiástica con la que esconder un trasfondo mucho más humano, político, partidista e interesado. Eso me parece una mezcla entre postmodernismo populista y (sit venia verbo) “jesuitismo” burdo. La idea de un bar de curas está bien, como la del cine de mi pueblo cuando funcionaba gracias a ellos. A lo mejor es la manera de que la Iglesia Católica se enfrente cabal y limpiamente, sin malabarismos escolásticos ni logomaquias estériles, “para coger el toro por los cuernos” que la Modernidad, la Ilustración, la Democracia liberal, la Ciencia y la Ética le puso delante hace mucho tiempo. De hecho, tengo más esperanza en el bar que en el seminario, porque “in vino veritas”. Así los profanos en Teología y Dios podríamos entendernos mejor con los entendidos en los misterios del (improbable) Más Allá. Gracias.
P.D.: Si en algún momento considera improcedente que siga comentando sus interesantes apuntes, por favor comuníquemelo y dejaré inmediatamente de importunarle. Los comentarios que leo que le hacen son interesantes, pero todos de la misma cuerda. Un saludo a todos.

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