Buscar | Principal | Correo | Blogs | Mapa del sitio | Canales RSSRSS   
Bitácora Véritas
Blog de: Sixto Castro Rodríguez, OP Normas del Blog
Igualdad, claro miércoles, 11 de junio de 2008 | Hay 0 comentarios

 

En general, las cosas de la vida suelen ser algo más complicadas de lo que permite entrever el único libro que muchos han leído. Sí, alguno de mis lectores lo habrá adivinado: estoy pensando en nuestra flamante ministra de igualdad. Y ya estamos, dirá alguno, para una idea que hace avanzar la sociedad en determinados valores, siempre tienen que salir a criticarlo estos frailes pegados al pasado. Jejeje, cabe la posibilidad, pero cabe también justo la contraria, y es que la institucionalización de las cosas precisamente contribuya a la muerte de esa misma cosa. Es célebre la sentencia de Cicerón, que decía Timeo hominem unius libri. Quien no ha leído nada se parece más al que ha leído mucho que el que sólo ha leído un libro, pues éste último se aferra a las ideas de esa obra con fuerza, quizá porque son lo único que le propociona una cierta estabilidad en el fragor de la vida cotidiana. Nuestra ministra, aparte de decir una bobada detrás de otra (que nos salen carísimas, porque es probable que ella gane en un mes lo que yo en medio año), las dice a partir de una sola idea: la ideología patriarcal. Y es cierto que ese es un principio básico del feminismo, pero ni es el único ni puede uno quedarse sin más sólo con él y, al modo de un metafísico de la estricta observancia, dedicarse, desde tal atalaya, a dar mandobles a todo el mundo. No sé si se dan cuenta, pero las ideologías suelen acuñar algunos principios, pocos preferiblemente, para erigirlos en valor absoluto y utilizarlos como fulcro para mover el mundo. Y resulta que las cosas suelen ser un poco más complicadas. Y no basta con considerar que la mayoría de los hombres siguen en un contexto patriarcal (porque habrá que detallar eso un poco más) para justificar el propio salario. Ya sé que esto suena poco correcto, pero es que el imperio de la banalidad se nos come poco a poco, porque nos impide pensar por qué las cosas (omito conscientemente el verbo). Lo que demuestra esto  es que basta hacer un cursillo de introducción a algo (en este caso al feminismo, pero puede aplicarse a la economía, a la política, la cultura, el arte...) para llegar a ser ministro, presidente o  sabe Dios qué.  Ah, pero es  incorrecto políticamente decirlo



 
Suscribirse a este blogSuscribirse a este blog
Suscribirse a los comentariosSuscribirse a los comentarios

Otros blogs

Usuarios registrados
Nombre:
Contraseña:

Registrarme

Últimas publicaciones
Anormal
Interpretación de algo
Psicosis y depre post
Pocas ideas
El accidente
De vez en cuando...
¿Usted cree que les importamos?
Non confundar in aeternum
La prensa que aplasta
Ser lenguaje


Archivo
mayo 2006
junio 2006
julio 2006
agosto 2006
septiembre 2006
octubre 2006
noviembre 2006
diciembre 2006
enero 2007
febrero 2007
marzo 2007
abril 2007
mayo 2007
junio 2007
julio 2007
agosto 2007
septiembre 2007
octubre 2007
noviembre 2007
diciembre 2007
enero 2008
febrero 2008
marzo 2008
abril 2008
mayo 2008
junio 2008
julio 2008
agosto 2008
septiembre 2008