Sixto J. Castro.
Soy fraile dominico, nacido en Cangas del Narcea (Asturias) en el feliz año de 1970. Soy doctor en filosofía y bachiller en teología, además de titulado en órgano. Soy profesor de estética y teoría de las artes y de teodicea del departamento de filosofía de la universidad de Valladolid. Soy profesor invitado en la universidad alemana de Bayreuth, a la que acudo todos los años. He publicado tres libros, y diversos artículos de filosofía en diferentes revistas. Dirijo también la revista de filosofía Estudios Filosóficos.
De más está decir que me gusta leer (¿a qué filósofo no?) y la música, sobre todo la polifonía española del Renacimiento y toda la música de órgano (deformación profesional), aunque no le hago ascos a contemporáneos como Arvo Pärt. El cine es otra de mis pasiones. Y tengo la suerte de viajar mucho a congresos, conferencias y cosas por el estilo, lo que me ha permitido conocer diversos países. Aquí estoy para servirles.
viernes, 03 de julio de 2009
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Hay 2 comentarios
Parece que el Vaticano va a enviar a una visitadora (o varios visitadores ) apostólicos a EE.UU a revisar (cabe pensar que fraternalmente) la vida de algunas congregaciones femeninas. Así nos lo cuenta el NY Times, que vaya usted a saber cuánto de la cosa cuenta y cuánto se guarda. Pero de la lectura del texto periódico se deduce que las posturas abiertamente liberales de muchas de las hermanas estadounidenses les molestan a algunos purpurados. Bueno, lo que es seguro es que la visita apostólica no va a ser fácil para nadie, porque las hermanas en EE.UU no son cualquier cosa. No es que yo conozca a muchas, al contrario; sólo conozco a algunas hermanas dominicas, pero son para tenerlas en cuenta. Casi todas llevan bajo el brazo su doctorado (mayormente en teología), dirigen universidades y colegios. Y ya no sé más, porque, como dije, no conozco tanto. Pero de lo que no cabe duda es de que no las puede tildar de “monjitas”, cosa tan del gusto de bastantes gentes del clero secular, gustoso de que las mujeres estén a su servicio y aquiescentes a toda ocurrencia que se las haya ocurrido. No sé exactamente qué pretenden los promotores de esta visita. El periódico habla de las tesis que las hermanas (no creo que haya unidad al respecto) tratrarían de un modo poco ortodoxo: el sacerdocio exclusivamente masculino, la homosexualidad y la primacía de la Iglesia católica como medio de salvación. Bueno, son tres temas de muy distinto calado (supongo que el periodista será consciente) y no creo que en la visita les vayan a preguntar esas cosas, porque sin duda los preguntones pueden salir bastante escaldados. Insisto. La época de las “monjitas” pasó. Yo espero mucho de esta visita apostólica un tanto intempestiva.