Bitácora Véritashttp://bitacoraveritas.dominicos.org/Es doctor en filosofía y bachiller en teología, además de titulado en órgano. Trabaja como profesor de estética y teoría de las artes y de teodicea.esCopyright 2021 Orden de Predicadores. Todos los derechos reservados.Tue, 13 Apr 2021 00:00:00 +020020Tanto falso dilemahttp://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/tanto-falso-dilema/<p>Si los pol&iacute;ticos que nos gobiernan hubiesen le&iacute;do a Eladio Ch&aacute;varri, no dir&iacute;an las tonter&iacute;as dilem&aacute;ticas que sueltan. O esto o lo otro, como si no hubiese mil cosas posibles entre esto y lo otro. Me llama la atenci&oacute;n sobremanera ese falso dilema que se ha planteado entre salud y econom&iacute;a: &iquest;por qu&eacute; elegir solo entre valores biops&iacute;quicos (salud) y econ&oacute;micos? &iquest;Qu&eacute; pasa con los valores l&uacute;dicos? &iquest;Y los religiosos, est&eacute;ticos, &eacute;ticos, cognitivos y sociopol&iacute;ticos? Cada una de estas series de valores es tan real y fundamental como la otra, y se relacionan mediante lo que Eladio Ch&aacute;varri llamaba el &ldquo;axioma de protecci&oacute;n valorativa&rdquo;, que viene a decir que ninguna de estas dimensiones puede ser reducida a otra, ni sustituida por otra o desarrollada en marcos ajenos. Durante esta pandemia, que sigue coleando, han desaparecido del tablero de juego un mont&oacute;n de dimensiones. Se han sacrificado desde el principio, como si, para los gestores de la cosa, el ser humano solo fuese un haz de valores econ&oacute;micos y biops&iacute;quicos. Pero es un ser social que tiene una familia (tachado), que necesita procurarse espacios y experiencias l&uacute;dicas (tachado), que necesita tener un conocimiento veraz (tachado)&hellip; Todo esto no ha jugado papel alguno en las proclamas de &ldquo;salud o econom&iacute;a&rdquo;. Y as&iacute; ha pasado lo que ha pasado, por no prestar atenci&oacute;n a esa riqueza plural de valores y a los contravalores que cada una de estas dimensiones engendra. Todo este mapa que nos permite andar por el mundo con los pies bien calzados ha brillado por su ausencia en este discurso cutre de dilemas. Kierkegaard insist&iacute;a en al &ldquo;aut-aut&rdquo; (o lo uno o lo otro) para meternos de lleno en el espacio religioso. Eladio Ch&aacute;varri, por el contrario, era mucho m&aacute;s del &ldquo;et-et&rdquo; (lo uno y lo otro). Son modos distintos de estar en el mundo y de salir del dilema a otro espacio en el que este desaparece. As&iacute; que cuando alguien trompetea aquello de &ldquo;socialismo o muerte&rdquo; (o cosas parecidas), la mejor respuesta es: opci&oacute;n c (o d, e, f...). &nbsp;</p>Sixto Castro Rodríguez, OPTue, 13 Apr 2021 00:00:00 +0200http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/tanto-falso-dilema/El rostro de Casiopeahttp://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/el-rostro-de-casiopea/<p>Ayer, en clase, habl&aacute;bamos, de pasada, sobre si el orden es una propiedad de lo real o algo que nosotros imponemos con nuestra mirada sobre las cosas. Quise poner el ejemplo de las constelaciones para iluminar el asunto, aludiendo a la idea de que las formas que vemos en el cielo no est&aacute;n &ldquo;en el cielo&rdquo;, sino que &ldquo;juntamos&rdquo; estrellas muy distantes para &ldquo;ver&rdquo; Casiopea o la Osa menor. &ldquo;&iquest;Hab&eacute;is visto Casiopea?&rdquo;, les pregunte, precisamente porque esa W me parece la constelaci&oacute;n m&aacute;s facilmente reconocible del cielo. No la hab&iacute;an visto. Sorpresa. &ldquo;&iquest;Y la Osa menor?&rdquo; Tampoco. Pero, &ldquo;&iquest;mir&aacute;is al cielo alguna vez?&rdquo;. &ldquo;No&rdquo;. Fin del debate. Si no se mira al cielo f&iacute;sico, que est&aacute; ah&iacute;, a la vista nocturna, cualquier otro cielo les sonar&aacute; a chino mandar&iacute;n.</p> <p>Este hecho es de los que me hacen tomar conciencia de que el mundo ha cambiado tanto que a veces parece que en &eacute;l cohabitan personas que viven en casas y patrias distintas. El mundo es mi casa, dice aquel, sin darse cuenta de que hay, como dice el Evangelio respecto a otros asuntos, muchas estancias constituidas por intereses y motivaciones tan distintos como los que configuraban para San Agust&iacute;n la Ciudad de Dios y la terrena. Vivimos en casas de colores muy distintos, con formas diversas y que se airean a distintas horas. En unas casas Casiopea es una realidad cotidiana; en otras no se habla de ella, e incluso se ignora su existencia. Tambi&eacute;n hay casas en las que se asoma la nariz por la ventana para contemplar la constelaci&oacute;n, pero no se sabe qu&eacute; es un youtuber. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de Casiopea y de Youtube, de modo inopinado, surgen ciertas realidades que nos vuelven a poner en sinton&iacute;a.</p> <p>En clase de Est&eacute;tica, cuando se trata el asunto &eacute;tico, suele ser tema de debate la diferencia entre pornograf&iacute;a y erotismo, que generalmente se despacha con un &ldquo;cu&aacute;nto se ense&ntilde;a o cu&aacute;nto se sugiere&rdquo;, que es una forma de ponerle puertas al campo, es decir, que sirve para bien poco, incluso desde el punto de vista te&oacute;rico. La clave, seg&uacute;n alg&uacute;n autor, es el rostro. En un caso el rostro no existe, y en el otro es el elemento central. Y ah&iacute;, s&iacute;, de repente todos parec&iacute;amos estar en el mismo barco, en la misma patria y en la misma casa. Todo el mundo asent&iacute;a a la centralidad del rostro en nuestro modo de estar en el mundo. Un tema aparentemente tangencial nos llev&oacute; a una revelaci&oacute;n &eacute;tica de primera magnitud: la importancia del rostro, cuyo ocultamiento en esta &eacute;poca de mascarillas se nos hace un cierto s&iacute;mil del ocultamiento de lo divino en momentos de oscuridad. Tardaremos en recuperarnos de esas veladuras, porque el rostro es lo que nos permite ofrecernos y recibir el don de la presencia del otro. Si Casiopea nos situ&oacute; en mundos distintos, el rostro nos mostr&oacute; que, ciertamente, estamos en el mismo barco.</p>Sixto Castro Rodríguez, OPThu, 18 Mar 2021 00:00:00 +0100http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/el-rostro-de-casiopea/Artistas antinomianoshttp://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/artistas-antinomianos/<p class="Standard">Considerar que algo es &ldquo;arte&rdquo; no es una operaci&oacute;n inocente. Se trata de un proceso complejo de creaci&oacute;n de significados, de valores y de identidades que no consiste simplemente en tomar un objeto y, por la simple inspecci&oacute;n, decretar que lo es o que lo deja de ser. Lo mismo pasa con los artistas. Parece que la &uacute;nica que lo entendi&oacute; bien fue Concha Velasco con aquello de &ldquo;Mam&aacute;, quiero ser artista&rdquo;. Si alguien quiere algo, normalmente emprende una &ldquo;caza&rdquo; tras ese algo, esforz&aacute;ndose, arrostrando peligros y temiendo sus posibles desilusiones. Da la impresi&oacute;n de que eso ya no se lleva en nuestros d&iacute;as, al menos en los casos m&aacute;s gamberros: uno se autodetermina. Yo soy artista, <em>ego dixi,</em> y ya. La complejidad del sistema art&iacute;stico, en el que conviven a veces a palos Bach con John Cage, Cervantes con Apolonio de Rodas, Miguel &Aacute;ngel con Tolstoi y Terrence Malick con Tom&aacute;s de Santa Mar&iacute;a (&iquest;son todos ellos &ldquo;artistas&rdquo;?), es el resultado de innumerables construcciones te&oacute;ricas m&aacute;s o menos forzadas, de la liquidaci&oacute;n del mundo de muchos artefactos, de la romantizaci&oacute;n del sufrimiento y de muchas otras cosas que tratamos de comprender d&aacute;ndole vueltas al asunto. Todo esto palidece ante el tipo de que dice de s&iacute; mismo &ldquo;yo soy artista&rdquo; y no acepta preguntas, se&ntilde;or&iacute;a. Ah, y tenga en cuenta, se&ntilde;or&iacute;a, que ser artista me habilita para saltarme todo tipo de ley porque yo lo valgo. &iquest;Y el panadero? &iquest;Y el florista? &iquest;Y el estibador? &iquest;Por qu&eacute; no pueden ellos?</p> <p class="Standard">Hay un cierto elemento de gnosticismo en esta consideraci&oacute;n de las artes como un espacio en el que las leyes (civiles, morales, humanas y divinas) se suspenden. As&iacute; se pensaban los antinomianos, que defend&iacute;an que los cristianos elegidos estaban por encima del dec&aacute;logo y no ten&iacute;an por qu&eacute; someterse a &eacute;l. La &ldquo;nueva religi&oacute;n&rdquo; del arte repite formas ya ensayadas en otros &aacute;mbitos, como si el mundo hubiese empezado ayer. El cristianismo se dio cuenta pronto de que la gracia no exime de la ley, sino que le da su pleno significado. Poco tiene que ver esto con considerar que la &uacute;nica ley es la del artista&hellip; Que, por cierto, &iquest;qui&eacute;n lo ha nombrado tal?</p> <p>P.S: La foto, vista en una calle de Lugo tiempo ha.&nbsp;</p> <p class="Standard">&nbsp;</p>Sixto Castro Rodríguez, OPMon, 22 Feb 2021 00:00:00 +0100http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/artistas-antinomianos/Mortadelo y Filemón "for presidents"http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/mortadelo-y-filemon-presidents/<p>Estaba escuchando a una de nuestras ministras reflexionar en torno a en qu&eacute; consiste &ldquo;ser calvo&rdquo; (es un suponer) y c&oacute;mo eso se traslada al &aacute;mbito de los derechos y las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Lanza la mujer preguntas ret&oacute;ricas para pretender que la cuesti&oacute;n es indecidible: &iquest;cu&aacute;ntos pelos hay que tener o dejar de tener para ser considerado calvo? &iquest;La calvicie puede definirse exclusivamente atendiendo a los pelos que uno deja de tener o tiene que ver con las hormonas llamadas (tradicionalmente, aclara ella) masculinas o femeninas (y as&iacute; pasamos a un terreno muy te&oacute;rico, que aqu&iacute; cabe casi todo si jugamos bien nuestras cartas con los n&uacute;meros)? &iquest;Es la calvicie algo gen&eacute;tico? Supongo que cualquier lector avezado se dar&aacute; cuenta de que esta mujer no hablaba precisamente de la calvicie, sino del problema del continuo. Ah&iacute; nos jugamos los cuartos. Que el tr&aacute;nsito entre la melena leonina y la calvicie m&aacute;s absoluta sea un continuo es algo que casi todo el mundo comprende. Hay gente m&aacute;s o menos calva y gente m&aacute;s o menos melenuda, pero eso no significa que no haya calvos y melenudos, que es lo que parece deducirse del deshonesto juego ret&oacute;rico de la ministra, que arranca de esa continuidad y considera que Filem&oacute;n Pi, el jefe de Mortadelo, que tiene exactamente dos pelos, puede declararse melenudo si as&iacute; lo desea, y sin despeinarse. En el fondo, se quiere presentar la cuesti&oacute;n como te&oacute;ricamente indecidible (y quiz&aacute; lo sea en el caso de Filem&oacute;n para los intelectuales que se empe&ntilde;an en sostener que un tipo que peina su &uacute;nico cabello con raya al medio no es calvo, pero no lo es en el caso de Mortadelo), y si as&iacute; se consigue vestir de profundidad te&oacute;rica la idea de que cada quien debe tomar con su raz&oacute;n pr&aacute;ctica la decisi&oacute;n de si es calvo, melenudo o todo lo contrario, sin quedar constre&ntilde;ido por sus pelos. Ahora bien, la decisi&oacute;n se da en el tiempo, luego hay que ponerse metaf&iacute;sico y pensar, de nuevo, si esa decisi&oacute;n tiene car&aacute;cter discreto (su validez se limita a instante espec&iacute;fico, de duraci&oacute;n variable y tambi&eacute;n decidible), o adquiere un car&aacute;cter continuo progresivo (de hoy en adelante), continuo regresivo (desde hoy hasta el principio de la propia existencia, pero no ma&ntilde;ana, porque supongo que el pasado tambi&eacute;n podr&aacute; reescribirse, ya puestos&hellip;), si tiene cualquier otra topolog&iacute;a temporal, si hay que renovarla y cada cu&aacute;nto tiempo. Hoy soy calvo. Ma&ntilde;ana no, etc. Trabajo para muchas comisiones y conmilitones.</p> <p>Buena parte de nuestro modo de entender la vida en sociedad pasa por pensar que existen calvos y melenudos, que son, precisamente, las realidades que visten y calzan y que nos permiten pensar la riqueza de lo real. A veces pienso que hay doctores sesudos preparando una gigantesca y s&aacute;dica operaci&oacute;n de ingenier&iacute;a social para acabar con todo ello y vestirnos a todos de Mao (que ni es calvo ni tiene melena). Pero otras veces pienso que mucha de la gente que nos gobierna ha pasado los a&ntilde;os de facultad en la cafeter&iacute;a. Si acabamos con la calvicie y la melenudez, cada quien, supuestamente, podr&aacute; autodeterminarse como quiera... si consigue librarse de las garras de todos aquellos que quieren hacerse cargo de todo lo que dice relaci&oacute;n a la peluquer&iacute;a y que, por lo que se ve, hacen uso de una l&oacute;gica muy rara (si cuela, cuela) y de ninguna metaf&iacute;sica. Solo nos falta el profesor Bacterio y ya estaremos todos.</p>Sixto Castro Rodríguez, OPThu, 04 Feb 2021 00:00:00 +0100http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/mortadelo-y-filemon-presidents/Extras angélicoshttp://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/extras-angelicos/<p>Un elemento fundamental de cualquier pel&iacute;cula son los extras. Esos tipos mal pagados que se contratan a granel. De vez en cuando uno se resiste al foco y deja de fijarse en los galanes y galanas que merodean por la escena, haciendo que su vista vague entre los extras. A diferencia de los actores principales, acariciados por la c&aacute;mara y mimados por el director, el productor y dem&aacute;s gerentes, los extras &ndash;supongo&ndash; pasan m&aacute;s fr&iacute;o que un perrillo abandonado. Las estrellas reciben cuidadosas indicaciones de qu&eacute; deben hacer, c&oacute;mo deben moverse y comportarse, pero los extras est&aacute;n frente a la c&aacute;mara, seguramente con instrucciones muy gen&eacute;ricas: no mires al objetivo, finge tener una conversaci&oacute;n agradable con tu compa&ntilde;ero de mesa o cruza por el paso de peatones cuando se te indique, y ni se te ocurra tener alguna genialidad que nos destroce la escena. Supongo que no hay una escuela de extras en la que se ense&ntilde;e a estar sentado de manera cinematogr&aacute;fica o a tomar un refresco como si toda la maquinaria filmogr&aacute;fica no estuviese all&aacute;. &iquest;Qui&eacute;n iba a pagar por eso? Adem&aacute;s, parte de la vocaci&oacute;n y del sueldo del extra pasa por la convicci&oacute;n de que nadie se va a fijar en uno y por el buen hacer para que as&iacute; sea. Sin embargo, y esta es la clave del asunto, un mal extra puede fastidiar una pel&iacute;cula.</p> <p>La vida que cada quien protagoniza est&aacute; llena de extras, de personajes casi imperceptibles que hacen que la existencia que uno cree el centro de la creaci&oacute;n llegue a fructificar o sea un desastre. Adem&aacute;s de los secundarios, en nuestra pel&iacute;cula hay multitud de extras constantes, extras casuales, extras temporales y extras sobrevenidos. Como en la de Tom&aacute;s de Aquino. En su d&iacute;a, hoy, se glosa su inmensa tarea y se paladea la apoteosis del Santo, que bien la merece. Vemos su pel&iacute;cula (o mejor, sus pel&iacute;culas) y nos fijamos muchas veces en los grandes actores secundarios que lo acompa&ntilde;an, como Reginaldo de Piperno o Guillermo de Moerbecke, a los que da gusto ver actuar en la pantalla. Pero pocos se fijan en los extras (qui&eacute;n sabe, sus priores, sus provinciales, sus familiares, sus alumnos, los frailes que compartieron refectorio con &eacute;l, sus colegas de docencia olvidados&hellip; porque de la mayor&iacute;a no nos ha llegado memoria). Los extras de la pel&iacute;cula del Aquinate, sin duda, desempe&ntilde;aron bien su papel. Como &eacute;l mismo dijo &ldquo;non omnes omnia possumus&rdquo;. Pues claro que no: si no todos podemos hacer todas las cosas, y hacemos bien lo que hacemos, es en gran medida porque quien hace lo que debe hacer no mete la pata. Memoria tambi&eacute;n para ellos en el d&iacute;a del doctor Ang&eacute;lico.</p>Sixto Castro Rodríguez, OPThu, 28 Jan 2021 00:00:00 +0100http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/extras-angelicos/Vuelta la burra al trigohttp://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/vuelta-la-burra-al-trigo/<p>Hoy un columnista clamaba que m&aacute;s ciencia y menos religi&oacute;n era lo que necesit&aacute;bamos para salir de esta crisis. Es curiosa la insistencia en contraponer ambas realidades bajo el mismo respecto. El caso Galileo, le&iacute;do bajo una &oacute;ptica espec&iacute;fica, parece que es aplicable al d&iacute;a de hoy, y realmente no s&eacute; por qu&eacute;. En general, la gente religiosa va al m&eacute;dico, investiga en colisionadores, cree que si se tira por la ventana caer&aacute; con un movimiento uniformemente acelerado, etc. igual que la no religiosa. No pide que el investigador rece antes de entrar en su laboratorio pero tampoco le molesta que vea un elemento de creaci&oacute;n en lo existente. No s&eacute; exactamente qu&eacute; ganar&iacute;amos con menos religi&oacute;n. S&iacute;, claro que hay exaltados y gente que carece de toda l&oacute;gica. Pero ni todos los religiosos lo son ni los no religiosos se escapan de esos problemillas.</p> <p>El otro d&iacute;a, seg&uacute;n dec&iacute;a el peri&oacute;dico, un bi&oacute;logo, dan&eacute;s creo que era, aconsejaba ponerse la vacuna, pero dec&iacute;a que &eacute;l no quer&iacute;a ser el primero en hacerlo. Es una cosa que habr&aacute; dicho media humanidad en sus conversaciones intrascendentes, pero si se pretende erigir eso en imperativo categ&oacute;rico (&ldquo;obra de tal modo que te pongas la vacuna, pero no seas t&uacute; el primero&rdquo;) mal vamos, salvo que elijamos cobayas que renuncien a ese imperativo. Y eso es &eacute;ticamente reprobable. Estamos en un atolladero l&oacute;gico-&eacute;tico-er&oacute;tico-festivo. En este caso, la cosa retorcida no ven&iacute;a del obispo de Pers&eacute;polis, sino de un bi&oacute;logo que hab&iacute;a escrito un libro sobre vacunas, por cierto.</p> <p>Pasados los primeros zarpazos de la pandemia un escribano de un peri&oacute;dico se preguntaba con sarcasmo d&oacute;nde estaba la religi&oacute;n en esta crisis. Era la ciencia la que nos iba a salvar y la religi&oacute;n ya no ten&iacute;a capacidad de movilizar a la gente para hacer rogativas o quemar a unos cuantos prisioneros para complacer a la divinidad hambrienta de v&iacute;sceras (estos ejemplos son m&iacute;os, que el hombre no llegaba tan lejos). Al leer aquello, yo pens&eacute; que aquel letraherido se hab&iacute;a quedado en la imagen estereotipada que quien no est&aacute; muy al d&iacute;a tiene de la religi&oacute;n de los siglos XII, XIV, XVI, XVIII&hellip; hasta que lleg&oacute; la luz que disip&oacute; las tinieblas, supuestamente. La religi&oacute;n, al menos en el mundo occidental, ha estado done ten&iacute;a que estar, colaborando con las autoridades civiles, protestando cuando algo no le parec&iacute;a justo y manteniendo su obra social y evang&eacute;lica a un ritmo superior al habitual, si cabe. Supongo que muchos estar&aacute;n &aacute;vidos de desfiles de gente disfrazada, con los rostros ocultos y entonando c&aacute;nticos. Para eso habr&aacute; que esperar a que se autoricen otra vez los desfiles de carrozas y todo tipo de &ldquo;parades&rdquo;. Que haya cient&iacute;ficos enemigos de la religi&oacute;n, o religiosos enemigos de la ciencia, no implica que ciencia y religi&oacute;n sean enemigas. Ya lo sab&iacute;a San Agust&iacute;n, por cierto de moda con Joe Biden.</p>Sixto Castro Rodríguez, OPThu, 21 Jan 2021 00:00:00 +0100http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/vuelta-la-burra-al-trigo/La bendición de Dioshttp://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/la-bendicion-de-dios/<p>Me acaban de enviar <a href="https://youtu.be/N_7eYLpynOs">un enlace a la felicitaci&oacute;n de a&ntilde;o nuevo de la canciller alemana Angela Merkel.</a> Una filmaci&oacute;n espartana, una c&aacute;mara que pr&aacute;cticamente no se mueve, con la melod&iacute;a del himno alem&aacute;n de fondo, repiti&eacute;ndose una y otra vez a lo largo de los siete minutos que dura, el Reichstag y el &aacute;rbol de Navidad al fondo y poco m&aacute;s. Nada de trampantojos ni vocecillas de trilera. Con ello logra un discurso parco en futesas que trasmite credibilidad a quien lo enuncia. Y, para terminarlo, la mujer desea de coraz&oacute;n un feliz a&ntilde;o y la bendici&oacute;n de Dios, tal cual. Impensable en nuestra tele p&uacute;blica (y en casi todas las privadas). &iquest;Qu&eacute; tendr&aacute; de malo desear lo que uno considera mejor? &iquest;Es m&aacute;s neutral hacer un discurso en t&eacute;rminos kantianos o habermasianos que hacerlo en t&eacute;rminos religiosos gen&eacute;ricos? &iquest;Qu&eacute; entiende mejor el oyente ideal de esos discursos: el imperativo categ&oacute;rico o la bendici&oacute;n de Dios, una tradici&oacute;n que tiene milenios de existencia? Dado que, seg&uacute;n algunos de nuestros l&iacute;deres &ndash;ay, qu&eacute; pensaran los extraterrestres cuando nos invadan&ndash;, hay que institucionalizar el insulto, se entiende que lo de Angela necesariamente sonar&iacute;a extra&ntilde;o en boca de nuestros representantes. Pero, en fin, las extra&ntilde;ezas conforman el futuro, como bien sabemos. No puedo desear sino lo mismo que Merkel. Am&eacute;n.</p>Sixto Castro Rodríguez, OPThu, 31 Dec 2020 00:00:00 +0100http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/la-bendicion-de-dios/Cultura y estupidez de una señora de Tolstoihttp://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/cultura-y-estupidez-de-una-senora-de-tolstoi/<p>Tolstoi, en un tratado magn&iacute;fico sobre arte, que lleva el nada sorprendente t&iacute;tulo de &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es el arte?&rdquo;, recuerda a &ldquo;una se&ntilde;ora est&uacute;pida pero muy culta&rdquo; que se cre&iacute;a una gran literata, pero que no hac&iacute;a m&aacute;s que churros a partir de despojos, pr&eacute;stamos y saldos que ella cos&iacute;a con su falta de talento. Al menos era culta, aunque eso, por lo visto, no la salvaba de su estupidez. &iquest;Es mejor ser est&uacute;pido y ser culto al mismo tiempo o la cultura no modela la estupidez de ning&uacute;n modo? Todo esto me ven&iacute;a a la mente cuando pensaba en los intens&iacute;simos debates, de enorme altura intelectual, con citas procedentes de todos los focos de la cultura que, con el objeto de provocar una iluminaci&oacute;n de la mente y un cambio de conciencia sobre temas important&iacute;simos que realmente afectan a toda la poblaci&oacute;n (eutanasia, ley educativa, indultos pol&iacute;ticos a pol&iacute;ticos, gesti&oacute;n de la pandemia, estructura del Estado&hellip;) No se han dado en el parlamento. Ni el m&aacute;s m&iacute;nimo ejercicio dial&eacute;ctico. Por lo visto, nadie cree ya en el poder de la palabra. Todo se cuece en otro sitio. Me fascinar&iacute;a ver a un diputado o a un senador cambiar la intenci&oacute;n de su voto tras haber escuchado un alegato ponderado, bien argumentado, s&oacute;lido. Pero eso no se da. Nuestros representantes, por desgracia, cada vez se parecen m&aacute;s a esos pobres militares (lo que habr&aacute;n tenido que tragar) que sujetan su cuadernillo mientras aplauden cualquier bobada que sale de la boca de su peque&ntilde;o y regordete timonel norcoreano. Aqu&iacute; tambi&eacute;n se saludan con fruici&oacute;n leyes que van a poner a los pies de los caballos a mucha gente. &iquest;Tenemos representantes cultos? No lo s&eacute;. Tampoco importa. Lo otro de la se&ntilde;ora de Tolstoi es m&aacute;s preocupante.</p> <p>En el fondo, todo esto estaba previsto en uno de los momentos centrales de la pel&iacute;cula de esta &eacute;poca, <i>Qu&eacute; bello es vivir</i>. Cuando el se&ntilde;or Potter quiere contratar a George Bailey y le alegra el o&iacute;do con las cosas que podr&aacute; hacer con la enorme cantidad de dinero que le va a pagar, con la sola condici&oacute;n de que se traicione a s&iacute; mismo, tambi&eacute;n est&aacute; mendigando ese aplauso. Menos mal que George Bailey, que durante toda la pel&iacute;cula est&aacute; lamentando su falta de cultura, por no haber podido ir a la universidad, viajar, abandonar su pueblo&hellip;, no era el est&uacute;pido que Potter imaginaba. <a href="https://www.sanestebaneditorial.com/libro.aspx?id=460">La estupidez, como dijo el santo, es pecado.</a>&nbsp;La falta de cultura no. Y adem&aacute;s, tiene f&aacute;cil arreglo.&nbsp;</p>Sixto Castro Rodríguez, OPSun, 27 Dec 2020 00:00:00 +0100http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/cultura-y-estupidez-de-una-senora-de-tolstoi/Áteme esa mosca por el rabohttp://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/ateme-esa-mosca-por-el-rabo/<p>Por lo visto, el mundo ya no se divide en t&eacute;rminos binarios, al menos en algunas cosas fundamentales. Pero en otras, no se aplica esta regla: o eres facha o progre, sin colores intermedios. Estar a favor, por ejemplo, de la eutanasia sin matiz alguno es progre; poner alg&uacute;n pero es facha. Y en este reparto de etiquetas (amigo/enemigo, tan viejo como la vida misma) quien controla la distribuci&oacute;n del material y sobre todo quien controla el contenido de cada paquete es quien se lleva el gato al agua.</p> <p>Hoy escuchaba a una exministra hablar de la eutanasia, promovida por un gobierno progresista, para &ldquo;profundizar la libertad individual&rdquo;. Se supone, entonces, que el progresismo tiene que ver con eso. Pero al mismo tiempo, el progresismo pide una intervenci&oacute;n cada vez mayor del Estado para eliminar las diferencias, lo que se traduce en una merma de la libertad individual. Siempre se puede acudir aquel celeb&eacute;rrimo argumento de nuestra pensadora de cabecera de que el candidato no es la misma persona que el presidente o que el brillante profesor que atribuy&oacute; a Kant la &ldquo;&Eacute;tica de la raz&oacute;n pura&rdquo; no es la misma persona que el vicepresidente, dando pie a una nueva teor&iacute;a filos&oacute;fica sobre la posibilidad de que dos conciencias (&iquest;es lo mismo conciencia que persona?) o dos intencionalidades (&iacute;dem) habiten en un mismo cuerpo, para concluir con el argumento parad&oacute;jico de que restringir la libertad es el &uacute;nico modo de promover la libertad, cosa, que, dicho sea de paso, parece ser m&aacute;xima de este colectivo. Aun as&iacute;, buena parte de los intelectuales modernos y postmodernos que dan base a todas estas teor&iacute;as creen que la libertad no pasa de ser una ficci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; es entonces la libertad? &iquest;C&oacute;mo se puede profundizar? Si nos quitan la filosof&iacute;a de las escuelas, los pol&iacute;ticos mediocres y sus cantaores radiof&oacute;nicos son los que crean la opini&oacute;n, que, para Plat&oacute;n (ah, viejo facha) es lo que est&aacute; m&aacute;s lejos del conocimiento.</p> <p>Ser progresista significa pensar que la historia tiene un &ldquo;telos&rdquo;, que es teleol&oacute;gica, que se mueve hacia alg&uacute;n punto preciso, y que las fuerzas de la historia la encaminan hacia all&aacute;. Si no se cree eso, no hay diferencia entre progresismo y &ldquo;regresismo&rdquo; porque todo da igual: no hay direcciones privilegiadas. Y o bien usted adopta una filosof&iacute;a de la historia, tipo Hegel (que, por cierto, &iquest;era progresista o conservador? Depende de quien lo lea) y seguidores marxistas y dem&aacute;s, y est&aacute; dispuesto a correr con los riesgos de subsanar los &ldquo;errores&rdquo; (mataderos, en terminolog&iacute;a hegeliana) de esa teleolog&iacute;a, o habla en el vac&iacute;o. Lo m&aacute;s &ldquo;progresista&rdquo; que podr&aacute; leer es la teolog&iacute;a de la historia de San Agust&iacute;n, para el que la historia parte de un punto y progresa hacia otro. Y se faja el hombre explicando por qu&eacute; ese progreso en ocasiones se nos oculta a los ojos. De otro modo, el progresismo es un concepto hueco que podr&aacute; usar a su antojo quien ostente el poder de dotar de significados a ese marchamo. Esa dial&eacute;ctica de progre/facha es tan vac&iacute;a como est&uacute;pida y, en el fondo, es una magn&iacute;fica estrategia de dominaci&oacute;n&hellip; quiz&aacute; tambi&eacute;n para profundizar la (ficci&oacute;n de la) libertad individual.</p> <p>&nbsp;</p>Sixto Castro Rodríguez, OPThu, 17 Dec 2020 00:00:00 +0100http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/ateme-esa-mosca-por-el-rabo/Método mui facilissimohttp://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/metodo-mui-facilissimo/<p>&ldquo;M&eacute;todo mui facilissimo para aprender a ta&ntilde;er la guitarra a lo espa&ntilde;ol&rdquo; es el t&iacute;tulo de una obra de Luis de Brice&ntilde;o del siglo XVII. El mensaje de este m&uacute;sico es que aprender no solo es f&aacute;cil, ni siquiera facil&iacute;simo, sino muy facil&iacute;simo. Maravilloso ejercicio de propaganda mercantil. &iquest;Qu&eacute; m&eacute;todo se comparar&iacute;a usted para aprender la guitarra: uno f&aacute;cil o uno muy facil&iacute;simo, si los resultados que le prometen son los mismos: aprender a tocar la guitarra? No hay duda posible. Solo si el bien que se busca requiere gran esfuerzo, por su naturaleza o sus circunstancias, uno elige el camino de espinas. Y haberlos haylos. Obtener un t&iacute;tulo de doctorado en el MIT ha de ser arduo, imagino. Uno puede obtener lo mismo yendo a la plaza de Santo Domingo en M&eacute;xico, y comprando el t&iacute;tulo. Parece ser que los impresores que all&iacute; hay le imprimen a uno lo que quiera. Y si no le apetece saltar el charco, seguro que en internet puede adquirirlo. Ambos t&iacute;tulos (el leg&iacute;timo y arduo y el falsificado y muy facil&iacute;simo) lucir&aacute;n en la pared de modo indistinguible a la vista. Pero no son lo mismo. Cosas que parecen id&eacute;nticas no son la misma cosa. Una pol&iacute;tica meditada y que atienda a la complejidad de la realidad y una pol&iacute;tica populista (de izquierdas o de derechas, tanto se parecen) que todo lo soluciona a base de proclamas de escasa calidad pol&iacute;tica e intelectual pueden llegar a la misma soluci&oacute;n, en apariencia, pero no es la misma ni de lejos. El camino, el &ldquo;sendero heur&iacute;stico&rdquo;, es importante a la hora de construir un objeto, sea el que sea. No es igual el Quijote de Cervantes que el de Pierre Menard, aunque lleven las mismas letras. Y as&iacute; todo.</p> <p>El m&eacute;todo muy facil&iacute;simo de muchas ideolog&iacute;as contempor&aacute;neas y de siempre es la unicausalidad: el discurso gravita en torno a una sola raz&oacute;n que explica todo lo que sucede, sea la Uni&oacute;n Europea, los turcos, el patriarcado, Eva, el cambio clim&aacute;tico o Gavrilo Prinzip. No, la realidad se configura por causas y razones muy diversas que a veces se concitan para dar lugar a cosas. El &ldquo;homo unius libri&rdquo;, la persona de una sola idea que lo explica todo, no es m&aacute;s que alguien que no se ha dado cuenta de que &ldquo;el m&eacute;todo muy facilissimo&rdquo; es una estrategia de mercado. Puede que se percate cuando se le empiezan a endurecer las yemas de los dedos, y entonces se convence de que ya no quiere tocar la guitarra, pero a&uacute;n as&iacute; le parece que sigue siendo una buena idea vender el m&eacute;todo muy facilissimo, que &eacute;l (o ella) no est&aacute; dispuesto a aplicar, porque en realidad no funciona. Y esta es la esencia de los muchos populismos que nos asuelan.</p>Sixto Castro Rodríguez, OPMon, 14 Dec 2020 00:00:00 +0100http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/metodo-mui-facilissimo/La obsesión siniestra con la religiónhttp://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/la-obsesion-siniestra-con-la-religion/<p>Tengo mucho que decir respecto a esta obsesi&oacute;n &ndash;en el sentido m&oacute;rbido del t&eacute;rmino&ndash; con la religi&oacute;n que tienen los partidos de izquierdas. Pero como ni de lejos podr&iacute;a decirlo mejor que Terry Eagleton, que conoce la cosa desde dentro y no es un tipo susceptible de que le caiga el bald&oacute;n de facha, vayan sin m&aacute;s un par de citas:</p> <p>&nbsp;</p> <ol> <li>&ldquo;Intriga que mientras que la izquierda no parece objetar demasiado a la teolog&iacute;a jud&iacute;a (Benjamin, Bloch, Adorno etc.) o, digamos, al pacifismo budista, tenga aversi&oacute;n a la rama cristiana de la creencia&rdquo; (<i>Reason, faith and revolution,</i> p. 67).</li> </ol> <p>&nbsp;</p> <ol> <li>&ldquo;El silencio de la izquierda pol&iacute;tica sobre la religi&oacute;n es curioso, puesto que, en t&eacute;rminos de extensi&oacute;n, atractivo y longevidad, es, de lejos, la m&aacute;s importante forma simb&oacute;lica que la humanidad haya conocido. Incluso el deporte palidece en comparaci&oacute;n con la religi&oacute;n, por no hablar del arte. Sin embargo, quienes se disponen a estudiar la cultura popular pasan de puntillas sobre esa modalidad global, la m&aacute;s perdurable y extraordinariamente efectiva de la cultura popular, mientras que los izquierdistas que se toman en serio, por ejemplo, el racionalismo de Spinoza o el idealismo schellinguiano, la desestiman con el m&aacute;s rudo de los gestos como falsa conciencia (&hellip;). Intelectuales que se precian de un entendimiento informado de la cosmolog&iacute;a aborigen no se averg&uuml;enzan de trazar caricaturas ignorantes y empobrecedoras de las respuestas cuando se trata del cristianismo. Muchos de los que suelen discutirlo casi todo con una ausencia de apasionamiento admirable se vuelven extravagantemente irracionales al respecto&rdquo; (<i>Dulce violencia,</i> p. 22).</li> </ol> <p>Estamos en una lucha por los valores &uacute;ltimos. La cultura va de eso.</p>Sixto Castro Rodríguez, OPFri, 13 Nov 2020 00:00:00 +0100http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/la-obsesion-siniestra-con-la-religion/La justicia del axioma y el relato del curahttp://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/la-justicia-del-axioma-y-el-relato-del-cura/<p>Tom&aacute;s de Aquino defiende que la justicia es la &uacute;nica virtud moral que no tiene referencia intr&iacute;nseca a las pasiones (ST I-II, q. 59, a.5). La justicia no tiene que ver con las pasiones, como la templanza o la fortaleza, sino con las operaciones. Me vino a la mente esta referencia con todo este l&iacute;o de reescribir las historias personales y colectivas de modo apasionado o, como se dice ahora, atendiendo a los sentimientos. Uno se siente tal o cual, y reescribe su relato, igual que hacen los pueblos, los pa&iacute;ses y dem&aacute;s.</p> <p>El caso que me provoc&oacute; este pensamiento fue el del cura vasco que justificaba estos d&iacute;as &ndash;&iexcl;estos d&iacute;as!&ndash; los asesinatos etarras. La base de todo el asunto es la primac&iacute;a del relato, ese artificio que nos permite colocar las piezas de un puzle, aderezarles sentimientos y dar lugar a un c&oacute;ctel que solo pueden beberse los propios, porque los extra&ntilde;os lo encuentran impotable. La filosof&iacute;a de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha entrado al trapo de ese juego huyendo de la idea de &ldquo;hecho&rdquo; y dejando todo en el espacio de la &ldquo;interpretaci&oacute;n&rdquo; (que al fin y al cabo eso es un relato: un cuento con un planteamiento, un nudo y un desenlace, y cada uno de esos elementos puede jugarse a voluntad).</p> <p>Yo recuerdo demasiado bien c&oacute;mo d&iacute;a s&iacute;, d&iacute;a tambi&eacute;n, los terroristas iban segando vidas, extorsionando y amedrentando a la gente con su relato. Muchos callaban porque les iba la vida en estar callados y otros callaban porque algo les tocaba en el reparto de suertes. Esto lo hemos vivido como testigos una buena parte de los espa&ntilde;oles. Los mismos que ahora quieren escribir la historia de la verdad nos dicen que no, que no fue as&iacute;, que estuvimos equivocados durante d&eacute;cadas, y que un golpe de ata&uacute;d en tierra (a escondidas) no es algo perfectamente serio, sino una frusler&iacute;a. Si no fuese tr&aacute;gico, ser&iacute;a para echarse a re&iacute;r.</p> <p>Una de las &uacute;ltimas lecciones de Eladio Ch&aacute;varri fue el axioma de protecci&oacute;n valorativa, que viene a decir algo as&iacute; como que los valores que pertenecen a distintas dimensiones no se pueden mezclar. Uno puede ser un excelente padre de familia, pero tambi&eacute;n un asesino sofisticado, del mismo modo que una batalla puede ser, desde el punto de vista est&eacute;tico, un magn&iacute;fico espect&aacute;culo, y desde el punto de vista sociopol&iacute;tico una debacle. Supongo que este principio tan elemental, como pensaba Piaget de otros principios de razonamiento, es inasequible para alguna gente, que confunde a sus amigotes o amiguetes con h&eacute;roes pol&iacute;ticos del pueblo. Parece elemental, pero declarar hombre de paz a quien me aprueba los presupuestos es violar ese axioma. Y a&uacute;n es peor defender el tiro en la nuca como parte de la homil&iacute;a del domingo. No deja uno de sorprenderse de que ni siquiera los zulos hayan conseguido meter un principio tan elemental en la mollera de algunos. La justicia va de obras. Las pasiones, para la templanza.</p>Sixto Castro Rodríguez, OPThu, 12 Nov 2020 00:00:00 +0100http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/la-justicia-del-axioma-y-el-relato-del-cura/No mientas, que la salud importahttp://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/no-mientas-que-la-salud-importa/<p>Esta pandemia ha da&ntilde;ado muchas cosas y las sigue da&ntilde;ando. Claramente la salud, en proporciones c&oacute;smicas, porque esta no es solo que no duelan las muelas, sino que involucra una enorme cantidad de factores f&iacute;sicos, an&iacute;micos, psicol&oacute;gicos y dem&aacute;s. As&iacute; se desprende de la definici&oacute;n que da la ahora tambi&eacute;n sospechosa OMS en su p&aacute;gina web: &ldquo;La salud es un estado de completo bienestar f&iacute;sico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades&rdquo;. Mira qu&eacute; bien. Pues ha quedado tocada y bien tocada. La econom&iacute;a, c&oacute;mo no. Ya empieza el lobo a asomar las orejas y vemos que la cosa puede requerir muchos puntos de sutura, y a ver si aguanta el remiendo. Pero tambi&eacute;n la confianza, c&oacute;mo no. Hablando del lobo y sus orejas, muchos de los que estudiamos EGB y Parvulitos, educados con cuentos sedimentados en un mundo bastante real, creo, y no en uno imaginado en gabinetes gubernamentales y de coirte y confecci&oacute;n de argumentarios, recordamos aquella historia de Pedro y el lobo &ndash;mira qu&eacute; a cuento vienen los personajes&ndash;, que ten&iacute;a la moraleja de que, si uno miente sistem&aacute;ticamente, cuando diga una verdad nadie le creer&aacute;. En aquella &eacute;poca infantil nos era muy f&aacute;cil hacer el tr&aacute;nsito hacia la moraleja de&oacute;ntica: no se debe mentir. No hac&iacute;a falta que ley&eacute;semos a Kant ni el Astete. La f&aacute;bula nos lo dec&iacute;a con meridiana claridad. Pues esto es lo que les ha pasado a nuestros l&iacute;deres: han mentido tanto y tan seguido que la confianza est&aacute; da&ntilde;ada. El cuento no nos dice qu&eacute; pas&oacute; despu&eacute;s de que el lobo llegase y se hubiese comido todo lo que ten&iacute;a a su alcance. Empezar&iacute;an de cero, tirar&iacute;an a Pedro al pil&oacute;n o lo volver&iacute;an a proponer como pastor&hellip; Qui&eacute;n sabe. &iquest;Le importaba a Pedro el pastor que la confianza b&aacute;sica de sus vecinos estuviese irreparablemente da&ntilde;ada? Supongo que si ostentase un cargo gubernamental, no. Lo que antes era una cierta lucecilla moral, el pudor, ha desaparecido de la escena p&uacute;blica como por ensalmo, ya que nos suena a aquellos pintarrajos de Il Braghettone. Qu&eacute; va. Se trata del &ldquo;miedo a la deshonra&rdquo;, o al menos as&iacute; lo entend&iacute;a Arist&oacute;teles. En el caso de los pol&iacute;ticos que salen en la tele (habr&aacute; otros), los medios les recuerdan constantemente lo que dijeron ayer y c&oacute;mo hoy se han desdicho, y ni se ponen colorados. &iquest;Honra? Mejor barcos. Ciertamente, esto forma parte de esa desaparici&oacute;n del pudor de todo el espacio p&uacute;blico. El trabajo de destrucci&oacute;n de todo el entramado &ldquo;opresor&rdquo; de las virtudes (aunque el pudor no sea propiamente tal) nos ha dejado in p&uacute;ribus, sin la menor conciencia no solo de culpa, que eso suena a enfermizo, sino sin una m&iacute;nima &eacute;tica consecuencialista que vaya m&aacute;s all&aacute; del corto plazo de lo que uno puede vislumbrar, que en los pol&iacute;ticos es la siguiente jornada de negociaci&oacute;n con sus colegas de fatigas y, todo lo m&aacute;s, la pr&oacute;xima cita electoral. Todo esto para decir que, por desgracia, algunos no nos creemos nada de lo que dicen los pol&iacute;ticos. Nada, nada, lo cual no es, por volver al principio, nada sano. Son como las musas, que a veces mienten y a veces dicen la verdad, pero nadie sabe cu&aacute;ndo sucede una cosa y cu&aacute;ndo otra. Al menos las musas, de cuando en vez inspiraban a alg&uacute;n poeta. No es el caso de esta gentica, que solo sabe hacer pintarrajos. Est&aacute;n bien para pasar la tarde, pero Goya pasar&iacute;a de largo.</p> <p>&nbsp;</p>Sixto Castro Rodríguez, OPWed, 11 Nov 2020 00:00:00 +0100http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/no-mientas-que-la-salud-importa/Aquello de la trascendenciahttp://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/aquello-de-la-trascendencia/<p>Un fil&oacute;sofo de la religi&oacute;n, bien anal&iacute;tico y bien detallista en sus textos, Richard Swinburne, afirma que, al analizar el problema del mal desde un punto de vista te&iacute;sta, la dimensi&oacute;n escatol&oacute;gica es irrenunciable. Es obvio, pero parece que es algo de lo que nos hemos impuesto no hablar, por una cierta verg&uuml;enza torera. No se trata de que la perspectiva escatol&oacute;gica justifique el mal, ni que haga posible comprenderlo, ni que le haga un hueco en este mundo como forjador de virtudes. Solo se trata de que, sin esa perspectiva, la visi&oacute;n cristiana de la realidad est&aacute; incompleta. Esta realidad le queda lejana al hombre moderno, a quien, como afirma otro gran pensador, Hans Blumenberg, le resulta ajeno que el fin de los tiempos est&eacute; por encima de lo humano. Las expectativas inmanentes del fin de la historia (que las hay a miles, sobre todo de &iacute;ndole pol&iacute;tico) le atraen m&aacute;s, porque ofrecen menos que la cristiana. Al leer las descripciones del fin de la historia de los fil&oacute;sofos uno se queda con la duda de si para ese viaje hac&iacute;an falta esas alforjas. Por supuesto, pintan un espacio ideal, pero un espacio que contin&uacute;a siendo hist&oacute;rico, porque lo que no es hist&oacute;rico parece que no puede pensarse sino con categor&iacute;as hist&oacute;ricas, del mismo modo que lo que no tiene imagen no puede pensarse sino mediante im&aacute;genes. Por eso es m&aacute;s f&aacute;cil, socorrido y tranquilizador quedarse en las realidades pen&uacute;ltimas, aquellas que podemos comprender, dibujar y esbozar de alguna manera. Uno no suele estar preparado para aceptar una &ldquo;otredad&rdquo; radical.</p> <p>El otro d&iacute;a se muri&oacute; la hermana de un buen amigo. &Eacute;l dej&oacute; de ser creyente por lo que fuera y, sin embargo, me pidi&oacute; que rez&aacute;semos por ella. En el fondo rezar no es sino abrirse a esa trascendencia y a esa realidad &uacute;ltima que es Dios, un acto bastante intempestivo y, por ello, bastante radical, en esta &eacute;poca de presentes perpetuos que no invitan a ponerse en perspectiva escatol&oacute;gica, pero s&iacute; a quedarse en lo pen&uacute;ltimo. O m&aacute;s atr&aacute;s incluso.</p>Sixto Castro Rodríguez, OPMon, 19 Oct 2020 00:00:00 +0200http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/aquello-de-la-trascendencia/Analógico estáis, Rocinantehttp://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/analogico-estais-rocinante/<p>En el habla com&uacute;n se ha impuesto considerar el f&uacute;tbol, el nacionalismo, el ecologismo, el pacifismo y otra serie de manifestaciones culturales como religiones. Se suelen tomar aspectos de estas manifestaciones que las asemejan a lo religioso: generan una dogm&aacute;tica, crean un sentimiento de comunidad y pertenencia, articulan lo que se considera el modo correcto de obrar, etc. Pero la analog&iacute;a llega hasta ah&iacute;. Si se dice que esos movimientos son an&aacute;logos a una religi&oacute;n, la cosa cambia, porque la analog&iacute;a, como sabemos desde tiempo inmemorial, descubre semejanzas donde priman las diferencias. Por eso la filosof&iacute;a tomista aplic&oacute; esto de manera sistem&aacute;tica a nuestro discurso sobre Dios: al aplicar ep&iacute;tetos a Dios (bueno, poderoso, justo&hellip;) se hace de modo anal&oacute;gico. Dios es bueno, pero su bondad se diferencia de la bondad humana m&aacute;s de lo que se asemeja a ella. Esto suscit&oacute; en el medievo innumerables debates, que fueron ganados, seguramente, por los que postulaban que, por mucha diferencia que hubiese, habl&aacute;bamos de lo mismo. Si Dios es bueno, lo ser&aacute; como nosotros, en un grado eminente, s&iacute;, pero de la misma sustancia. Y de esos polvos, llegamos a &eacute;pocas recientes, donde los fil&oacute;sofos concluyeron que, ya que hablamos de la misma bondad, y solo tenemos acceso a la bondad humana, la bondad divina no ha de ser m&aacute;s que una proyecci&oacute;n de la humana en un cosmos hiperuranio y, por tanto, eliminable del cuadro de cosas que hay, as&iacute; que Dios se queda sin sitio.</p> <p>El elemento clave, que separa la religi&oacute;n de todas esas manifestaciones culturales es la trascendencia. El nacionalismo, el ecologismo, el pacifismo apuntan siempre dentro del &aacute;mbito de lo inmanente, a una &ldquo;trascendencia inmanente&rdquo;, que parece que es la &uacute;nica que tiene cabida desde el siglo XIX en adelante: la paz perpetua, la naci&oacute;n de tal pueblo, la naturaleza arc&aacute;dica&hellip; La inmanencia. Pero la religi&oacute;n postula como elemento inalienable una relaci&oacute;n con lo trascendente. Y aqu&iacute; es donde la analog&iacute;a, que mantiene la diferencia en la semejanza, es clave. A quien afirme que esos movimientos sociales y culturales &ndash;casi siempre para deslegitimarlos&ndash; son nuevas religiones, habr&aacute; que decirle, parafraseando a Babieca (a Rocinante: &ldquo;Metaf&iacute;sico est&aacute;is&rdquo;): &ldquo;anal&oacute;gico est&aacute;is&rdquo;. Y hasta ah&iacute; podemos llegar.</p>Sixto Castro Rodríguez, OPTue, 06 Oct 2020 00:00:00 +0200http://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/analogico-estais-rocinante/