Bitácora Véritashttp://bitacoraveritas.dominicos.org/Es doctor en filosofía y bachiller en teología, además de titulado en órgano. Trabaja como profesor de estética y teoría de las artes y de teodicea.esCopyright 2026 Orden de Predicadores. Todos los derechos reservados.Wed, 02 Sep 2026 00:00:00 +020020Estar sujeto a un tirano equivale a ser presa de una bestia vorazhttps://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/estar-sujeto-a-un-tirano-equivale-a-ser-presa-de-una-bestia-voraz/ <![CDATA[ <p>Dejemos que hable santo Tom&aacute;s. No hace falta m&aacute;s.</p> <p>&nbsp;</p> <p>&ldquo;Este r&eacute;gimen se vuelve injusto cuando, despreciando el bien de la sociedad, tiende al bien privado del dirigente. Luego cuanto m&aacute;s se separe del bien com&uacute;n, tanto m&aacute;s injusto ser&aacute; el r&eacute;gimen. (..) Cuando el tirano, despreciando el bien com&uacute;n busca el suyo, es l&oacute;gico que oprima a su.s s&uacute;bditos de mil maneras, pues se deja llevar por muchas pasiones para adquirir algunos bienes. Quien se encuentra sometido a la pasi&oacute;n de la codicia roba los bienes de los s&uacute;bditos, y por ello Salom&oacute;n advirti&oacute; (Prov 29, 4): El rey justo endereza la tierra, el var&oacute;n avaro la destruye. Pero, si est&aacute; sometido a la pasi&oacute;n de la ira, por nada derrama sangre, y por eso se dice en Ezequiel: Sus pr&iacute;ncipes se hallan en medio de ella como lobos que arrebatan la presa para derramar sangre (Ez 22, 27). De ah&iacute; que el Sabio avise que es preciso huir de ese r&eacute;gimen, al decir: Permanece lejos de quien tiene poder de matar (Eclo 9, 18), o sea, de quien no mata por justicia, sino por poder, cumpliendo un capricho de su voluntad. Y de este modo no puede darse seguridad alguna, sino que solamente hay incertidumbre cuando se olvida el derecho, ni se puede asegurar nada, tal y como sucede, que se halle bajo la decisi&oacute;n de otro, y menos sobre la avaricia. Pero no oprime solamente los cuerpos de sus s&uacute;bditos, sino que impide hasta sus bienes espirituales, puesto que se preocupa m&aacute;s de figurar que de servir e impide el progreso general de aqu&eacute;llos, sospechando que cualquier superioridad de sus s&uacute;bditos supone un perjuicio para su dominaci&oacute;n inicua. Los tiranos sospechan m&aacute;s del bueno que del malo y siempre les parece terrible la virtud ajena. Los tiranos se esfuerzan en que sus s&uacute;bditos virtuosos no alcancen un esp&iacute;ritu de magnanimidad efectiva ni destruyan su inicua dominaci&oacute;n. Tambi&eacute;n se preocupan de que entre sus s&uacute;bditos no se fortalezca ninguna relaci&oacute;n de amistad ni que se alegren mutuamente de las ventajas de la paz de manera que, mientras uno desconf&iacute;a del otro, nada pueden preparar contra su dominio. Por eso siembran las discordias entre sus s&uacute;bditos, o las atizan si ya han surgido, y proh&iacute;ben todo lo que pueda llevar a la uni&oacute;n de los hombres, como las asambleas y los banquetes y cosas semejantes, por medio de los cuales suele aparecer la familiaridad y la confianza entre las personas. Se preocupan tambi&eacute;n de que no se hagan poderosos o ricos porque sospechan de los s&uacute;bditos por su experiencia anterior, ya que, como ellos mismos utilizan el poder y las riquezas para hacer el mal, temen que ese poder y riquezas de sus s&uacute;bditos se vuelvan peligrosos para su perdici&oacute;n. Por eso se afirma del tirano en Job: Siempre resuena en sus o&iacute;dos el terror y, cuando hay paz (Job 15, 21), o sea, cuando nadie intenta nada contra &eacute;l, &eacute;l siempre sospecha traiciones.<br />De ello resulta que, como mientras gobiernan, quienes deber&iacute;an inducir a sus s&uacute;bditos a la virtud, miran con malos ojos la virtud de sus s&uacute;bditos y la entorpecen cuanto pueden, en su r&eacute;gimen se encuentran pocas personas virtuosas. Pues, seg&uacute;n Arist&oacute;teles, bajo su mandato hay hombres fuertes por los cuales son honrados como varones fort&iacute;simos, y Tulio dice: Descansan siempre y apenas trabajan, cosa que reprochan a los dem&aacute;s. Y es hasta natural que los hombres que crecieron bajo el temor degeneren hacia el servilismo y se vuelvan pusil&aacute;nimes ante cualquier obra viril y esforzada, lo cual est&aacute; demostrado en las provincias que vivieron mucho tiempo bajo un tirano. Por eso dice el Ap&oacute;stol a los Colosenses: Padres, no provoqu&eacute;is la indignaci&oacute;n de vuestros hijos para que no se vuelvan pusil&aacute;nimes (Col 3, 21). Y el rey Salom&oacute;n, considerando los da&ntilde;os que provienen de los tiranos, dice: Las ruinas de los hombres son causadas por los reyes imp&iacute;os (Prov 28, 12), porque los s&uacute;bditos de los tiranos malvados se apartan de la perfecci&oacute;n de la virtud; y m&aacute;s adelante a&ntilde;ade: gemir&aacute; el pueblo cuando los imp&iacute;os tomen el poder (Prov 29, 12), puesto que vuelve a la esclavitud; y adem&aacute;s observa: se esconder&aacute;n los hombres de bien cuando los imp&iacute;os se levanten (Prov 28, 28), para evadirse de la crueldad de los tiranos. Y esto no debe extra&ntilde;ar, porque el hombre que gobierna seg&uacute;n su capricho al margen de la raz&oacute;n, no se diferencia de la bestia en nada; por eso contin&uacute;a Salom&oacute;n: Como un le&oacute;n rugiente y un oso hambriento es un pr&iacute;ncipe imp&iacute;o sobre un pueblo pobre (Prov 28, 15); y no s&oacute;lo los hombres se esconden tanto de los tiranos como de los animales salvajes, sino que estar sujeto a un tirano equivale a ser presa de una bestia voraz".<br />&nbsp;<br />Del tratado sobre la monarqu&iacute;a de Santo Tom&aacute;, seg&uacute;n la versi&oacute;n de https://tomasdeaquino.org/el-peor-regimen-es-el-tiranico/</p> <p>&nbsp;</p> ]] Sixto Castro Rodríguez, OPWed, 02 Sep 2026 00:00:00 +0200https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/estar-sujeto-a-un-tirano-equivale-a-ser-presa-de-una-bestia-voraz/El lobo nominalistahttps://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/el-lobo-nominalista/ <![CDATA[ <p>Para algunos nominalistas Dios pod&iacute;a suspender todas las leyes, las naturales, las de la l&oacute;gica, las de la historia, y cualquier legalidad que a uno se le ocurra, en virtud de su potencia absoluta. Dios puede incluso dispensar de los preceptos del dec&aacute;logo y ordenar lo opuesto a lo que ordenan; las cosas son buenas o malas no porque tengan alguna hondura o solidez ontol&oacute;gica, sino solo en virtud de ese edicto voluntarista. De quererlo Dios, uno podr&iacute;a estar en la playa tomando el sol, bebiendo un daiquiri y, a pesar de las apariencias, trabajando m&aacute;s duramente que el alba&ntilde;il en el andamio agoste&ntilde;o. Ni siquiera las leyes de la sem&aacute;ntica se aplican ya, porque Dios es omnipotente en sentido absoluto. Si lo quisiese, edicto divino de por medio, una cosa podr&iacute;a ser verdadera y falsa al mismo tiempo, o mejor, dos cosas contradictoras, A y no A, podr&iacute;an ser verdad &ndash;o mentira, tampoco nos vamos a poner exquisitos&ndash; al mismo tiempo y bajo el mismo respecto, porque &eacute;l es Se&ntilde;or de todo. Los tomistas se opusieron a este mundo voluntarista, pero no tuvieron mucho &eacute;xito, ya que la voluntad siempre acaba triunfando, o al menos eso parece.<br />Escuchando a los ministros de este pa&iacute;s huir de sus responsabilidades, desertar de sus funciones y tratarnos como p&aacute;rvulos, negando hechos con relatos, uno no puede evitar pensar en ese perverso juego de tratar de acomodar la realidad a la voluntad propia como si fuese solo una masa informe esperando ser conformada de modo voluntarista. A veces funciona, pero no dura mucho tiempo y, en no pocas ocasiones, el triunfo de la voluntad es, en realidad, la antesala del desastre. El lobo acaba por llegar y comerse a Pedro porque, como los de aquellas generaciones aprendimos, la mentira no renta.<br />&nbsp;</p> ]] Sixto Castro Rodríguez, OPThu, 27 Aug 2026 00:00:00 +0200https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/el-lobo-nominalista/El zapatero de Rodashttps://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/el-zapatero-de-rodas/ <![CDATA[ <p>En uno de sus textos, Francisco de Vitoria cita aquello de Horacio: &ldquo;quidquid delirant reges, plectuntur Achivi&rdquo; (&ldquo;lo que deliran los reyes, lo sufren los aqueos&rdquo;), m&aacute;xima intemporal haya o no reyes. Siempre habr&aacute; quien, teniendo poder, desatine, y quien sufra por estar sometido a esa jurisdicci&oacute;n, sobre todo cuando esta se ejerce de manera desp&oacute;tica y se justifica no con hechos, sino con relatos.<br />El relato &ndash;peque&ntilde;o&ndash; es una de las principales construcciones te&oacute;ricas de la posmodernidad. Hace tiempo que los hechos han dejado paso a lo que se dice de ellos y han acabado con cualquier solidez de lo real. Esto supone un cambio sustantivo. En &eacute;pocas anteriores hab&iacute;a sofistas y mamelucos que trataban de hacer ese juego, pero no se les ten&iacute;a en cuenta. Montaigne se daba cuenta de que &ldquo;los que tienen canijo el cuerpo aum&eacute;ntanlo con rellenos; los que tienen exigua la materia h&iacute;nchanla con palabra&rdquo;. Esa era la naturaleza del relato seg&uacute;n el franc&eacute;s: hechos vanos, verbosidad que barbulla lo que no hay. Si no hay realidad, pongamos en su lugar mendacidad, que todo lo aguanta. Pero a los exiguos no se les daba el poder de imponer el relato. Hoy todo se juega ah&iacute;.<br />Los que nos educamos con f&aacute;bulas recordamos aquello de &ldquo;hic Rhodus, hic salta&rdquo;, aunque lo aprendi&eacute;semos en rom&aacute;n paladino. Un gobernante que tiene, vez tras vez, Rodas diversas para mostrar que sabe saltar, pero es incapaz de hacerlo, deber&iacute;a ser juzgado seg&uacute;n la medida que merec&iacute;an algunos r&eacute;tores, seg&uacute;n nos recuerda Montaigne: &ldquo;Dec&iacute;a un ret&oacute;rico de tiempos pasados que su oficio consist&iacute;a en hacer que cosas peque&ntilde;as pareciesen grandes y as&iacute; las encontrasen los dem&aacute;s. Es un zapatero que sabe hacer zapatos grandes para pies peque&ntilde;os. Habr&iacute;anle azotado en Esparta por hacer profesi&oacute;n de un arte enga&ntilde;oso y mentiroso&rdquo;.</p> <p>Los lloros de los aqueos no llegar&iacute;an a tales si no hubi&eacute;semos naturalizado a los que nos enga&ntilde;an ya desde los zapatos.<br />&nbsp;</p> ]] Sixto Castro Rodríguez, OPSat, 22 Aug 2026 00:00:00 +0200https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/el-zapatero-de-rodas/Madrid bien vale una primera comuniónhttps://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/madrid-bien-vale-una-primera-comunion/ <![CDATA[ <p>En una de sus cuestiones quodlibetales (Quodlibet V, q. 6 a. 2), Tom&aacute;s de Aquino inquiere &ldquo;si un sacerdote debe dar una hostia no consagrada a un pecador secreto que se la pide&rdquo;. El santo da muchas razones para decir que no debe hacerlo: que un sacerdote no debe hacer p&uacute;blico un pecado secreto; que la hostia consagrada ha de ser venerada, y si se la venera sin estar consagrada se comente idolatr&iacute;a; que peca mortalmente quien recibe el cuerpo de Cristo en conciencia de pecado mortal.</p> <p>En descargo del pecador que as&iacute; act&uacute;a, cabr&iacute;a pensar que, para pedir una hostia sin consagrar en su comuni&oacute;n, uno ha de tener conciencia de pecado, al menos de culpa, quiz&aacute; un cierto arrepentimiento. Y, c&oacute;mo no, saber qu&eacute; eso de la comuni&oacute;n despojado del ordinal &ldquo;primera&rdquo;. Si no es el caso, no llega uno a tales cavilaciones.</p> <p>Ahora que llega el Papa a Espa&ntilde;a y hay cola pol&iacute;tica por hacerse la foto, cabe preguntarse: &iquest;Madrid bien vale una misa? Alguno pensar&aacute; que vale una comuni&oacute;n, y m&aacute;s papal. Ahora bien, el santo se pone serio: &ldquo;no se debe a&ntilde;adir ficci&oacute;n a la verdad, porque no hay acuerdo entre la luz y la oscuridad (&hellip;) Y por lo tanto, no se debe hacer nada por ficci&oacute;n en los sacramentos de la Iglesia&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo obrar, pues? As&iacute; finaliza el Aquinate: &ldquo;En consecuencia, el sacerdote debe primero advertir al pecador secreto de que haga penitencia y as&iacute; se acerque al sacramento; pero si no desea arrepentirse, debe prohibirle secretamente que se mezcle con otros que comulgan en p&uacute;blico; y si se mezcla, debe darle la hostia consagrada&rdquo;. Hacer cualquier otra cosa har&iacute;a que el asunto se volviese m&aacute;s endemoniado: &ldquo;Cabe decir que ser&iacute;a insensato que un m&eacute;dico, con su mayor riesgo, quisiera evitar el menor riesgo del enfermo; por ejemplo, si &eacute;l mismo quisiera beber veneno para que el enfermo no bebiera vino. Pero un sacerdote peca mucho m&aacute;s al fingir en el sacramento de Cristo que un pecador que participa indignamente. Por lo tanto, un sacerdote ser&iacute;a necio si, para evitar el pecado que a&ntilde;ade, &eacute;l mismo pecara m&aacute;s gravemente haciendo una ficci&oacute;n en el sacramento de la verdad&rdquo;. Un recuerdo de la verdad en el mundo del enga&ntilde;o palaciego nunca viene mal.&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> ]] Sixto Castro Rodríguez, OPMon, 01 Jun 2026 00:00:00 +0200https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/madrid-bien-vale-una-primera-comunion/Hora del reparto, fin de los estiloshttps://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/hora-del-reparto-fin-de-los-estilos/ <![CDATA[ <p>&nbsp;<br />En una serie de cuyo nombre me he olvidado aparece un personaje bendiciendo la mesa con estas palabras: &ldquo;Se&ntilde;or que est&aacute;s en los cielos, bendice estos alimentos que recibimos de tu generosidad a trav&eacute;s de Jesucristo nuestro Se&ntilde;or&rdquo;. El programa de traducci&oacute;n o el traductor acab&oacute; produciendo una frase un tanto gn&oacute;stica que muchos calificar&iacute;an como ofensiva para o&iacute;dos p&iacute;os. Lo importante no es, en este caso, debatir si hemos recibido los alimentos a trav&eacute;s de Jesucristo proveedor, recolector o repartidor o si, m&aacute;s bien, Jesucristo es mediador, o sabe Dios qu&eacute;. Esa frase tan rara saca a la luz cosas de mucho calado. Lo que llama la atenci&oacute;n en este caso es la falta de cuidado. Cualquiera que tenga un m&iacute;nimo de cultura religiosa &ndash;hasta el programa de traducci&oacute;n la tiene, a su modo&ndash; comprende que el <em>&ldquo;through Christ Our Lord&rdquo;,</em> que seguramente es lo que se recita en el original, est&aacute; perfectamente traducido al castellano como &ldquo;por Jesucristo Nuestro se&ntilde;or&rdquo; desde hace ya unos cuantos a&ntilde;os, eones incluso. Basta con haber ido a misa en alguna ocasi&oacute;n o haber rezado alguna vez para darse cuenta, y si no se ha hecho nada de esto &ndash;cosa que cae dentro de los posibles metaf&iacute;sicos&ndash; conviene preguntar a alguien que sepa de qu&eacute; va el asunto, quiz&aacute; un exseminarista versado en latines &ndash;<em>per Christum dominum nostrum</em>&ndash;, a alguien que hubiese estudiado en un colegio religioso &ndash;es posible que le sonase la cosa&ndash;, o a casi cualquiera de una generaci&oacute;n en la que estas cosas formaban parte de la cultura cotidiana y popular de cada quien, fuese religioso o no.<br />No es, empero, una desidia solo con lo religioso, aunque en esta &aacute;rea alcanza cotas alarmantes. Los correctores de estilo existen en el recuerdo, quiz&aacute; en un limbo inaccesible. Pocas son hoy las editoriales que no los consideran un lujo y encomiendan a los autores hacer de lectores de s&iacute; mismos. Tampoco se salvan los peri&oacute;dicos. El otro d&iacute;a aparec&iacute;a un &ldquo;exclavitud&rdquo; en El Pa&iacute;s que quemaba los ojos.<br />El cuidado en el lenguaje no es una cuesti&oacute;n menor. Tiene que ver con el cuidado en general del otro, con un respeto que, a priori, se considera debido a quien nos va a leer o escuchar. Los propagandistas han dado tantas vueltas al lenguaje como elemento de dominaci&oacute;n que han olvidado por completo su car&aacute;cter de elemento fundamental de la caridad para con el otro, de donaci&oacute;n verdadera de lo real. Si el Logos es lo que es en el cristianismo, por algo ser&aacute;. Habr&aacute;, pues, que prestarle los cuidados que merece para no hacer de Cristo un repartidor de comida a domicilio, aun cuando, qui&eacute;n sabe, pueda hacerse presente en el que llega en bici con la cena.<br />&nbsp;<br />&nbsp;</p> ]] Sixto Castro Rodríguez, OPWed, 04 Feb 2026 00:00:00 +0100https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/hora-del-reparto-fin-de-los-estilos/A Holmes no le consta que no le constehttps://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/a-holmes-no-le-consta-que-no-le-conste/ <![CDATA[ <p>Estamos a punto de acabar un a&ntilde;o en el que podemos dar por finiquitada la epistemolog&iacute;a holmesiana. Sherlock Holmes &ndash;y en general cualquiera de los detectives que se han prodigado por la literatura, el cine&hellip;&ndash; aplica un razonamiento a veces deductivo, otras inductivo y en muchos casos abductivo. A partir de principios generales extrae una conclusi&oacute;n particular, llega a una general a partir de particulares, o concluye que, de ser cierto algo, lo que nos parece extra&ntilde;o dejar&iacute;a de serlo. Naturalmente, la pistola humeante, cuyo estampido acabamos de escuchar, en la mano de una persona que mira un cad&aacute;ver a sus pies le parecer&iacute;a al menos un indicio a tener en cuenta a la hora de considerar un hecho. Hace tiempo que esta manera de entender nuestras certezas dej&oacute; paso a una epistemolog&iacute;a que renuncia a cualquier trascendencia que vaya m&aacute;s all&aacute; del yo: no me consta, no me reconozco en esa grabaci&oacute;n ni en esa imagen, esas cuentas a mi nombre no son m&iacute;as&hellip; Y as&iacute;, poco a poco, como venimos haciendo desde hace algunos siglos, quedamos m&aacute;s presos en ese yo epist&eacute;mico que, supuesta y falazmente, garantiza nuestras certezas. Y todos tan contentos. En realidad, el yo no garantiza nada, pero en fin.<br />Richard Swinburne, en <em>La existencia de Dios,</em> trata de probar este hecho a partir de la probabilidad bayesiana, que no es una cosa que surja de su mag&iacute;n, como el yo al que no le constan las cosas, sino que es una herramienta usada en muy diversos campos: medicina, IA, gen&eacute;tica, detecci&oacute;n de spam y sabe Dios qu&eacute; m&aacute;s. Bayes a veces se equivoca, c&oacute;mo no, y nos cuela una propuesta de inversi&oacute;n que nos har&aacute; ricos en un par de d&iacute;as como correo leg&iacute;timo o nos hurta el mensaje que esperamos de nuestra amada porque considera que es demasiado untuoso y se parece a la propuesta de inversi&oacute;n anterior. Pero acierta tantas veces que parece l&iacute;cito tenerlo en cuenta. De hecho, tambi&eacute;n Sherlock Holmes aplica esta probabilidad, hasta para demostrar &eacute;l mismo la existencia de Dios a partir de argumentos est&eacute;ticos. Pero el yo que niega toda realidad que no haya puesto &eacute;l mismo, el yo al que no le consta o no se reconoce, tratar&aacute; de mostrar que todo eso es falaz, una construcci&oacute;n que le resulta molesta y violenta.</p> <p>Este yo autonfalosc&oacute;pico (que se mira el ombligo y dir&aacute; lo que sea para presentar ese ombligo como el centro y el generador de la realidad), magn&iacute;fico subproducto de las redes sociales y dem&aacute;s artilugios hodiernos, meter&iacute;a en la c&aacute;rcel a Sherlock acus&aacute;ndole de construir lo evidente como evidente. A ver si para el a&ntilde;o que viene... Feliz comienzo.<br />&nbsp;<br />&nbsp;</p> ]] Sixto Castro Rodríguez, OPMon, 29 Dec 2025 00:00:00 +0100https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/a-holmes-no-le-consta-que-no-le-conste/El gladiador moralhttps://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/el-gladiador-moral/ <![CDATA[ <p>En una b&uacute;squeda casual en un diccionario hist&oacute;rico me encontr&eacute; con esta magn&iacute;fica cita de Balmes: &ldquo;La irreligi&oacute;n y la inmoralidad, cuando est&aacute;n abajo, despiden un vapor mort&iacute;fero que mata al poder p&uacute;blico y, cuando est&aacute;n arriba, son una lluvia de fuego que todo lo convierte en polvo y ceniza&rdquo;. Leyendo el peri&oacute;dico poco despu&eacute;s me apareci&oacute; una entrevista a Russell Crowe, el protagonista de la pel&iacute;cula <em>Gladiator,</em> en la que cifraba el &eacute;xito de la cinta no en la historia narrada o en la espectacularidad de las escenas exhibidas, sino en la dimensi&oacute;n moral de personaje. Quien haya visto la pel&iacute;cula recordar&aacute; la profundidad moral de M&aacute;ximo D&eacute;cimo Meridio. Asimismo, hemos conocido estos d&iacute;as a individuos <a href="https://estudiosfilosoficos.dominicos.org/ojs/article/view/941/2839" target="_blank" rel="noopener">muy de andar por casa elevados a la categor&iacute;a de h&eacute;roes </a>precisamente por la dimensi&oacute;n supererogatoria de sus actos, como el se&ntilde;or que se abalanz&oacute; sobre el tirador en la playa de Sidney. Y as&iacute; podr&iacute;amos seguir indefinidamente.<br />Nuestra &eacute;poca se caracteriza, entre otras muchas cosas, por problematizar lo que est&aacute; bien y lo que est&aacute; mal, introduciendo en ocasiones matices &ndash;bienvenidos para arrojar luz sobre las sombras del asunto&ndash;, en ocasiones falacias, para oscurecer esa distinci&oacute;n, haciendo pasar por definitiva y &ldquo;objetiva&rdquo; la tesis de que es imposible distinguir el bien del mal. La historia ha dejado claro que hay cosas, actos, holocaustos que no admiten matices, y acciones heroicas que tampoco se dejan reducir, por requiebros ling&uuml;&iacute;sticos, a una duda razonable. Estos elementos indiscutibles son tales porque hay una estructura moral que los fundamenta, que va mucho m&aacute;s all&aacute; del acuerdo intersubjetivo. Cuando desde arriba se socava la moralidad, alegando que no hay ilegalidad alguna &ndash;lo cual es perfectamente posible&ndash;, el resultado balmesiano es polvo y ceniza, exactamente lo contrario de la &ldquo;fuerza y el honor&rdquo; que preconizaba el gladiador. Eladio Ch&aacute;varri dec&iacute;a que lo que desde el punto de vista est&eacute;tico y festivo es un valor magn&iacute;fico &ndash;un bello traje de novia, con corpi&ntilde;o bien cosido y una cola kilom&eacute;trica&ndash; es un contravalor en el campo del deporte: no es una vestimenta &uacute;til ni valiosa para correr los cien metros lisos. Lo legal y lo moral tambi&eacute;n juegan en ligas distintas, aunque a veces echen partidos amistosos.</p> ]] Sixto Castro Rodríguez, OPTue, 16 Dec 2025 00:00:00 +0100https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/el-gladiador-moral/El texto que usa el pretexto, que es lo que cuentahttps://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/el-texto-que-usa-el-pretexto-que-es-lo-que-cuenta/ <![CDATA[ <p>&nbsp;Cuando el siglo XVII ya corr&iacute;a por su segunda mitad, se publicaban los <em>Pensamientos</em> de Pascal. Todos ellos son de una actualidad que pasma. Uno de los que tengo anotados parece describir nuestro comportamiento hodierno en las redes, en los bares, en el trabajo&hellip; en todo lugar donde hay una relaci&oacute;n en la que uno puede atisbar una posibilidad de colocarse, siquiera m&iacute;nimamente, por encima del otro. As&iacute; reza el texto del franc&eacute;s: &ldquo;Curiosidad no es m&aacute;s que vanidad. La mayor parte de las veces no se quiere saber algo sino para hablar de ello. Sin esto nadie viajar&iacute;a por mar si no pudiese contarlo y por el solo placer de verlo, sin esperanza de comunicarlo jam&aacute;s&rdquo;. En eso, seguimos siendo bien modernos. La postmodernidad en la que vivimos solo ha cambiado las formas y los medios, pero esa chispita de inmodestia que brilla cuando uno cuenta d&oacute;nde ha estado, qu&eacute; ha hecho, con qui&eacute;n ha salido &nbsp;&ndash;incluso cuando escribe este blog, supongo&ndash; nos sit&uacute;a en la misma &oacute;rbita en la que detectaba Pascal que estaban en los hombres de su &eacute;poca.<br />Poco tiene que ver este contar huero con el <em>contemplata aliis tradere</em> de la tradici&oacute;n aquinateana. Con ese lema, el santo defend&iacute;a que, cuando se ve lo bello, lo bueno y lo verdadero, es mejor comunicarlo sin comunicarse, es decir, se trata de permitir que quien oiga acerca de lo contemplado acceda a esa realidad digna de ser contada, sin obst&aacute;culos. Pascal se daba cuenta de que sus coet&aacute;neos, de hecho, se contaban a s&iacute; mismos, y utilizaban aquello supuestamente magn&iacute;fico, hermoso o digno de ser visto como un pretexto para el texto que, en realidad, eran ellos. Tamb&eacute;n lo somos cuando contamos el chisme, subimos la foto en tal espacio al que solo nosotros (y en realidad otros miles) tenemos acceso o informamos de en qu&eacute; aeropuerto acabamos de comer un sushi horrendo a precio de fais&aacute;n. Cambiar lo bello, lo bueno y lo verdadero por una pose es mal negocio. Ponerse en el medio del camino de lo que hay que entregar, peor a&uacute;n. &nbsp;O al menos as&iacute; lo creyeron durante mucho tiempo.<br />&nbsp;<br />&nbsp;<br />.<br />&nbsp;</p> ]] Sixto Castro Rodríguez, OPFri, 17 Oct 2025 00:00:00 +0200https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/el-texto-que-usa-el-pretexto-que-es-lo-que-cuenta/Más náutica y astronomíahttps://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/mas-nautica-y-astronomia/ <![CDATA[ <p>Tom&aacute;s de Aquino afirma que los astr&oacute;nomos y los navegantes estudian las estrellas, pero con finalidades diferentes: uno para conocer sus movimientos y otro para poder orientarse. Imagino que nadie considera sensato impedir el juicio sensato del navegante porque el astr&oacute;nomo haya emitido un veredicto tambi&eacute;n atinado. Lo que le parec&iacute;a razonable al de Aquino ya no parece serlo en nuestros d&iacute;as, donde la discrepancia oculta en realidad un deseo de imponer la astronom&iacute;a sobre la n&aacute;utica o de la navegaci&oacute;n sobre la mec&aacute;nica celeste. Uno dice una cosa, pero el otro le rebate arguyendo que alguien, con mayor autoridad &ndash;o una valoraci&oacute;n semejante, que habr&aacute; que ver en qu&eacute; se fundamenta&ndash; ha dicho otra y, por tanto, de modo falaz, trata de acallarlo. Y as&iacute; nos van las cosas en esta sociedad que de plural ha mutado en temerosa.&nbsp;<br />Considerar que hay un saber fundamental al que otros han de someterse es una tesis metaf&iacute;sica. La metaf&iacute;sica ha desaparecido del espacio de las &ldquo;ciencias&rdquo;, pero no de nuestras construcciones sociales, intelectuales, acad&eacute;micas, que est&aacute;n constituidas por principios metaf&iacute;sicos que se toman por autoevidentes. Creo haber citado a Terry Eagleton cuando dec&iacute;a (cito de memoria) que era de una pobreza intelectual y vital sofocante afirmar que una vez que se hab&iacute;a descubierto el telescopio ya no hab&iacute;a por qu&eacute; leer a Dostoievski (el telescopio nos da la verdad de las cosas; el ruso solo un cierto artificio para pasar la tarde, cabe pensar que perdiendo el tiempo) y que, desde la aparici&oacute;n del tostador, un paso de danza no deb&iacute;a ser considerado m&aacute;s que una forma equivocada e inc&oacute;moda de correr para coger el autob&uacute;s. Cuando se le se&ntilde;ala a la metaf&iacute;sica la puerta de salida, otra se nos cuela por la ventana, y adem&aacute;s viene cargada de obligaciones y deberes.</p> ]] Sixto Castro Rodríguez, OPMon, 13 Oct 2025 00:00:00 +0200https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/mas-nautica-y-astronomia/Venidero y providencialhttps://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/venidero-y-providencial/ <![CDATA[ <p>Qu&eacute; duda cabe que la suerte tendr&aacute; que ver con la elecci&oacute;n del Papa. Hay infinidad de elementos incontrolados en esta elecci&oacute;n, empezando por los cardenales. Ser&aacute;n de Francisco muchos de ellos, pero tambi&eacute;n son de su padre y de su madre, que son m&aacute;s que Francisco. Esos cardenales han tenido la suerte de no ser atropellados por un troleb&uacute;s cuando eran j&oacute;venes, y por eso han alcanzado la edad provecta que les permiti&oacute; dar con un curial o un arzobispo que habl&oacute; bien &ndash;o mal&ndash; de ellos, lo cual lleg&oacute;, vaya usted a saber c&oacute;mo, a o&iacute;dos papales. O quiz&aacute; han escrito un libro o una cr&oacute;nica que alguien ley&oacute; y esa bola fue haci&eacute;ndose m&aacute;s grande&hellip; Puede que el Papa escuchase una entrevista que le hicieron a un pensador cristiano, le pareciese sugerente, lo promoviese a obispo y ah&iacute; empezase la carrera cardenalicia de este buen hombre, en una humilde emisora de barrio. &iquest;Qui&eacute;n sabe? Es imposible reconstruir cualquiera de esas historias sin considerar el elemento del azar. &nbsp;<br />Este azar, as&iacute; pues, constituye el presente c&oacute;nclave. Pero el azar tambi&eacute;n es del Esp&iacute;ritu Santo. El Aquinate deja claro que el hecho de que exista el azar en cualquiera de los eventos de este mundo no significa que no haya se&ntilde;or&iacute;o de Dios sobre la historia. Al fin y al cabo, el azar no es m&aacute;s que una de tantas causas segundas subordinadas a la causa primera. Si dos siervos son enviados por su se&ntilde;or a un mismo lugar, desde lugares diferentes, ser&aacute; casual para ellos encontrarse en ese sitio, pero no lo ser&aacute; para quien los envi&oacute;. Por eso, no hay inconveniente alguno en que lo accidental haya sido concebido con una intenci&oacute;n por alguien, &ldquo;si no &ndash;dir&aacute; el santo&ndash;, ser&iacute;a imposible que el entendimiento formase esta proposici&oacute;n: cavando un sepulcro encontr&oacute; un tesoro&rdquo; (<em>Summa Theol.</em> I, q.116, a.1). Para el de Aquino, Dios integra el azar en su providencia. Otra cosa es que uno se ponga a extraer la intenci&oacute;n de Dios de ese juego de causas segundas. Eso es harina de otro costal. Pero aceptando ese marco general, hay que dar la bienvenida al hecho de que el Papa que sea fruto de todo ese cumulo de azares &ndash;cabildeo y negociaciones <em>sotto voce</em> incluidas&ndash; ser&aacute; un Papa providencial. Nos tocar&aacute; leer ese texto.</p> ]] Sixto Castro Rodríguez, OPMon, 28 Apr 2025 00:00:00 +0200https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/venidero-y-providencial/Pero no la ha demostradohttps://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/pero-no-la-ha-demostrado/ <![CDATA[ <p>Entre la mir&iacute;ada de textos y comentarios publicados a lo largo de estas tres intensas jornadas, hay uno que me ha llamado la atenci&oacute;n. Un articulista comentaba que el papa no hab&iacute;a demostrado la existencia de Dios. Es evidente que no, ni creo que dedicase a ello ni un minuto. No s&eacute; cu&aacute;ntos papas han desarrollado tratados teol&oacute;gicos y filos&oacute;ficos. Imagino que la mayor&iacute;a no lo han tomado como asunto propio. No conviene olvidar que la <em>Suma de Teolog&iacute;a</em> de Santo Tomas dedica <em>una</em> de sus cientos de cuestiones al asunto. Una nada m&aacute;s. Pero el tema no es ese. El tema, como siempre, es el de la predisposici&oacute;n, la plantilla que nos configura socialmente. &nbsp;<br />Hace no mucho escuchaba en la radio a un se&ntilde;or hablando sobre Kurt G&ouml;del, concretamente sobre sus teoremas de incompletitud, que alababa. El tertuliano dejaba caer que tambi&eacute;n hab&iacute;a demostrado la existencia de Dios, pero afirmaba su prueba &ndash;y aqu&iacute; a&ntilde;ad&iacute;a un adverbio del tipo &ldquo;obviamente&rdquo; o &ldquo;evidentemente&rdquo;, no recuerdo con exactitud&ndash;, era muy criticable. Ah&iacute; se qued&oacute; el hombre, cuando todos hab&iacute;amos abierto los o&iacute;dos para ver c&oacute;mo desmontaba el argumento; no lo hizo, ya que no es nada f&aacute;cil comprender en detalle el desarrollo g&ouml;deliano y menos a&uacute;n exponerlo en un programa de estos que la gente usa para dormir.&nbsp;La clave est&aacute;, como en toda argumentaci&oacute;n en el mundo ha sido, en si se aceptan sus premisas o no. Ya Tom&aacute;s de Aquino se&ntilde;alaba el elemento de la voluntad en la creencia. Sin este, como dec&iacute;a un l&oacute;gico, el argumento prueba, claro que s&iacute;, pero solo en la pizarra.</p> ]] Sixto Castro Rodríguez, OPWed, 23 Apr 2025 00:00:00 +0200https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/pero-no-la-ha-demostrado/Cháchara de pistoleroshttps://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/chachara-de-pistoleros/ <![CDATA[ <p>En la magn&iacute;fica pel&iacute;cula de Anthony Mann <em>Winchester 73,</em> de 1950, gloriosa fecha para estas cosas, el rifle es el MacGuffin perfecto que hace que una trama tr&aacute;gica, la venganza anhelada por dos hermanos que se han buscado durante a&ntilde;os, avance por un sendero narrativamente majestuoso. Me llam&oacute; la atenci&oacute;n una escena de la pel&iacute;cula en la que, en medio de una turba de tiradores que esperan participar en el concurso, le pasan al protagonista el magn&iacute;fico rifle que da t&iacute;tulo al filme, para que le eche un vistazo. La versi&oacute;n original dice algo as&iacute; como "&eacute;chele un ojo, diga una oraci&oacute;n y p&aacute;selo". Obviamente, en los subt&iacute;tulos de tve la referencia a la oraci&oacute;n ha desaparecido, por aquello del esp&iacute;ritu del tiempo. Pero al eliminar ese elemento, que pone el acto y sus efectos posteriores bajo la mirada de Dios, se acaba con la &eacute;pica tr&aacute;gica del asunto, y la conversaci&oacute;n pasa a ser un cotidiano no decir nada. No es un error de menor calado; tambi&eacute;n es una falta &eacute;tica: hace decir a la pel&iacute;cula lo que la pel&iacute;cula no dice, como si a uno le imputaran un significado siniestro en su descripci&oacute;n del buen d&iacute;a que hace.<br />No es de extra&ntilde;ar esta amputaci&oacute;n de dimensiones de la condici&oacute;n humana a base de ese olvido que supone no hablar de ellas. He querido escribir en un correo &ldquo;Deo volente&rdquo; (si Dios quiere) a una persona que supon&iacute;a que lo iba a entender y a recibir la expresi&oacute;n como se debe recibir. El corrector, sin embargo, se ha empe&ntilde;ado en que debe ser &ldquo;Teo volante&rdquo;, cambiando la voluntad de Dios por lo que bien podr&iacute;a ser un personaje de un cuento infantil que quiere ser piloto de avi&oacute;n, subirse en un autogiro o hacer uso de los propergoles para impulsarse a la estratosfera. <br />Estos sesgos tecnol&oacute;gicos, como los de la traducci&oacute;n &ndash;o los period&iacute;sticos&ndash; priman ciertas cosas, desde&ntilde;an otras y, en el fondo, tienen un marcado car&aacute;cter disuasorio: esto no entra dentro de lo que toca en estos tiempos. Parte de lo que antes se denominaba educaci&oacute;n ambiental es ahora este tipo de asunci&oacute;n de normalidades t&eacute;cnicas. La tecnolog&iacute;a cambia el mundo y deja la voluntad de Dios en manos de un volat&iacute;n. Y la oraci&oacute;n, en una mera ch&aacute;chara de pistoleros.</p> <p>&nbsp;</p> ]] Sixto Castro Rodríguez, OPTue, 25 Mar 2025 00:00:00 +0100https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/chachara-de-pistoleros/Potentia absoluta y potentia ordinatahttps://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/potentia-absoluta-y-potentia-ordinata/ <![CDATA[ <p>Viendo en hora de m&aacute;xima audiencia televisiva a un presidente de un pa&iacute;s abroncar a otro en directo, o incluso m&aacute;s, humillarlo, uno comprende que, efectivamente, esa es la esencia del poder. As&iacute; se ha entendido en el mundo moderno: el poder como la capacidad de aplastar al enemigo (o al amigo). Tal es la consideraci&oacute;n que aparece en el Leviat&aacute;n, ese texto fundacional de la teor&iacute;a pol&iacute;tica moderna. En &eacute;l, Hobbes reflexiona sobre el poder omn&iacute;modo de esa figura pol&iacute;tica que ha descrito, y lo equipara a Dios. &iquest;Por qu&eacute; permite Dios que Job sufra? Porque puede, dir&aacute; Hobbes. No hay necesidad de m&aacute;s explicaci&oacute;n.<br />La tradici&oacute;n tan brit&aacute;nica de entender el poder en esos t&eacute;rminos &ndash;heredada, por lo visto, por muchos de sus hijos&ndash; se remonta ya a la pol&eacute;mica nominalista. Cuanto m&aacute;s miro a nuestro mundo m&aacute;s veo que es v&aacute;stago de ese debate tan t&iacute;picamente medieval respecto a la omnipotencia de Dios. &iquest;Dios lo puede todo o Dios est&aacute; limitado de alg&uacute;n modo (incluso autolimit&aacute;ndose)? La tradici&oacute;n cat&oacute;lica (no toda, justo es decirlo, aunque s&iacute; la tomista) ha pensado que Dios, una vez que abre espacio al ser, respeta los l&iacute;mites que el mismo ser lleva en s&iacute;. La reforma, heredera de ese nominalismo, se representa, por el contrario, el poder de manera cruda, sin l&iacute;mites. Porque los l&iacute;mites parecen la ant&iacute;tesis del poder. He ah&iacute; lo que hemos visto en la tele. Nos lo hab&iacute;an contado, pero ahora lo hemos visto en horario de m&aacute;xima audiencia.&nbsp;<br />En las relaciones pol&iacute;ticas, la diplomacia siempre ha sido un juego de respetar ciertos l&iacute;mites o, al menos, de aparentar que se hace. Los &uacute;ltimos a&ntilde;os, sin embargo, han sido el arte de la deslegitimaci&oacute;n de esos l&iacute;mites, llamados &ldquo;l&iacute;neas rojas&rdquo;, que b&aacute;sicamente, son el nombre adecuado para algo que est&aacute; a punto de ser abolido. No voy a pactar con tal, ni a dormir con cual; nunca amnistiar&eacute; a fulano ni ceder&eacute; tales atribuciones a mengano. En fin. Tambi&eacute;n visto en horario de m&aacute;xima audiencia, aunque nos pidan que no creamos nuestros ojos.<br />&ldquo;La delgada l&iacute;nea roja&rdquo; es el t&iacute;tulo de la m&aacute;s fascinante pel&iacute;cula del cineasta-fil&oacute;sofo Terrence Malick. Esa expresi&oacute;n alude a la l&iacute;nea que separa la locura de la cordura, pero tambi&eacute;n a la piel como &aacute;mbito de contacto con el mundo y de relaci&oacute;n con los otros. La piel, como el rostro, es una demanda: no me puedes humillar sin humillarte a ti mismo. Pero esa l&iacute;nea roja es tambi&eacute;n la que separa lo que los medievales llamaban la <em>potentia ordinata</em> de la <em>potencia absoluta</em>, es decir, el poder como algo que se ejerce en bien de la creaci&oacute;n, de los semejantes, del mundo, a diferencia de ese despliegue de una voluntad, sublime ciertamente, que acaba por triunfar sobre las ruinas. Hace unos a&ntilde;os, un anuncio de neum&aacute;ticos nos recordaba que "la potencia sin control no sirve de nada". Ese&nbsp;este sendero medieval equivocado y enloquecido lo vimos recreado por la tele. &nbsp;&nbsp;</p> ]] Sixto Castro Rodríguez, OPSun, 02 Mar 2025 00:00:00 +0100https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/potentia-absoluta-y-potentia-ordinata/¿Qué hay de comer hoy en el banquete olímpico?https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/que-hay-de-comer-hoy-en-el-banquete-olimpico/ <![CDATA[ <p>No es f&aacute;cil determinar si la c&eacute;lebre parodia de la inauguraci&oacute;n de las Olimpiadas lo es de <em>La &uacute;ltima cena,</em> de Leonardo, o de <em>El banquete de los dioses,</em> de van Bijlert. Puede ser que la inspiraci&oacute;n del art&iacute;fice haya sido este cuadro, cualquier otro, o ninguno. Cabe la posibilidad de que, cuando alguno empez&oacute; a protestar y la cosa fue creciendo en intensidad, alg&uacute;n historiador adepto a la causa ol&iacute;mpica recordase de s&uacute;bito esa pintura, en la que un s&aacute;tiro alza el brazo de un modo conspicuo, que se asemeja bastante a como lo hace una de las actrices del fondo de la parodia, en un momento, quiz&aacute;, qui&eacute;n sabe, de aburrimiento o de anquilosamiento muscular. O puede que cada gesto y posici&oacute;n estuvisen perfectamente estudiados conforme a ese modelo pict&oacute;rico. Los carpetovet&oacute;nicos que hemos visto la <em>Viridiana</em>&nbsp;bu&ntilde;uelesca no pudimos evitar hacer la asociaci&oacute;n leonardiana. Pero eso puede ser por cosas nuestras, que cuando vemos algo que se parece tanto a la torre Eiffel, lo interpretamos como un homenaje o parodia de ella, pero resulta que no, que lo es del lisboeta elevador de Santa Justa. Todo es posible, de modo que podemos seguir el debate&nbsp;<em>ad calendas graecas.</em> Las opciones que tenemos para reconstruir la g&eacute;nesis y las intenciones que laten tras esa representaci&oacute;n son innumerables, y tampoco tiene toda la importancia del mundo lo que pretendiese el artista, no hay que ponerse as&iacute; (lo cual no significa que no tenga importancia en absoluto). Cuando un poeta quiere transmitir su sensaci&oacute;n de pesadumbre y buena parte de su p&uacute;blico interpreta su soneto como si el artista estuviese embriagado de j&uacute;bilo, cabe pensar que la reconstrucci&oacute;n de esa g&eacute;nesis creativa puede hacer bien poco por el resultado po&eacute;tico.<br />Lo m&aacute;s importante de este asunto es, a mi entender, que esas quejas, un tanto desva&iacute;das, quiz&aacute; con la boca peque&ntilde;a &ndash;aunque no falte quien se ha sentido muy dolido&ndash; manifiestan algo llamativo: que la cosa no est&aacute; completamente muerta. No hay muchos practicantes de la religi&oacute;n ol&iacute;mpica que hayan protestado porque a Dioniso se le haya representado como a pap&aacute; Pitufo, cosa que habr&iacute;an estado en su derecho de hacer. Ni siquiera los amantes de las bacanales han alzado la voz. Eso indica que esa religi&oacute;n est&aacute; difunta y esqueletizada. Por el contrario, ese &ldquo;oiga usted, haga el favor&rdquo; de ciertos cristianos &ndash;y no cristianos&ndash;, incluso aunque hubiesen interpretado de modo deficiente la cosa, a decir del artista y sus corifeos &ndash;cosa que me inclino a pensar que no han hecho: si anda como un pato, parpa como un pato...&ndash;, deja ver que hay cosas que todav&iacute;a importan. No todo da igual. Y est&aacute; bien decirlo, aguantando ancas, que dec&iacute;an los cl&aacute;sicos.</p> ]] Sixto Castro Rodríguez, OPFri, 09 Aug 2024 00:00:00 +0200https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/que-hay-de-comer-hoy-en-el-banquete-olimpico/Quizá es que Beethoven hablaba Klingonhttps://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/quiza-es-que-beethoven-hablaba-klingon/ <![CDATA[ <p>La m&uacute;sica de la novena sinfon&iacute;a de Beethoven se inicia con un pian&iacute;simo. El sonido va creciendo, poco a poco, sugiriendo que viene de siempre, y solo ahora, en el instante preciso en el que le prestamos o&iacute;do, entra en el espacio de la apariencia, pero en realidad ya estaba, llegando de lejos. Esta reflexi&oacute;n tan l&iacute;rica me ven&iacute;a a la mente cuando, esta ma&ntilde;ana, le&iacute;a un peri&oacute;dico, horrorizado. Erratas, errores ortogr&aacute;ficos, incorreciones sint&aacute;cticas y desidia se juntaron para procurar una experiencia que no es de ahora, sino que tambi&eacute;n procede de una lejan&iacute;a que no es f&aacute;cil ubicar. Ahora el pian&iacute;simo ha llegado a un<em> forte</em> que amenaza con ensordecernos. El bello espacio de las letras ha renunciado por completo a esa figura tan fascinante y necesaria que es el corrector de estilo. Nadie echa un segundo vistazo a lo que va a salir impreso. Uno siempre est&aacute; esperando que alguien chille y d&eacute; la voz de alarma, pero nadie da esa voz. <br />Lo dicho: esta ma&ntilde;ana le&iacute;a una cr&oacute;nica de la presentaci&oacute;n de la pr&oacute;xima edici&oacute;n de las <em>Edades del Hombre,</em> que este a&ntilde;o se celebra de consuno en dos sedes: Villafranca del Bierzo y Santiago. S&eacute; de buena tinta que quien prepar&oacute; la de Villafranca la articul&oacute; en torno a cuatro &ldquo;estancias&rdquo; que se corresponden con los cuatro sentidos de la Escritura que, de la tradici&oacute;n medieval, recoge el catecismo: "<em>Littera gesta docet, quid credas allegoria, moralis quid agas, quo tendas anagogia",</em> es decir, la letra ense&ntilde;a los hechos, la alegor&iacute;a lo que se ha de creer, el sentido moral lo que se ha de hacer, y la anagog&iacute;a a d&oacute;nde se ha de tender. Es m&aacute;s que esperable, en estos d&iacute;as de desgana, que el redactor de la cr&oacute;nica no sepa lat&iacute;n, faltar&iacute;a m&aacute;s, pero uno siempre imagina, de modo iluso y contra toda esperanza, que podr&iacute;a haber pasado por all&aacute; alg&uacute;n antiguo cartujo que ejerciese ahora de linotipista, que quiz&aacute; habr&iacute;a podido, solo quiz&aacute;, echarle un vistazo corrector a esto: &ldquo;Tapices de siete metros compartir&aacute;n espacio, en las cuatro &lsquo;Estancias&rsquo; (llamadas <em>Liter Gesta, Allogir Credere, Moralis Algere y Anagogia Tenere</em>)&rdquo;. Imagino que los aficionados a Star Trek estar&aacute;n encantados de que la exposici&oacute;n de este a&ntilde;o hable klingon, que me figuro que, en nuestros d&iacute;as, es una lengua m&aacute;s familiar y usada que el lat&iacute;n. Pero esto, hace no tantos a&ntilde;os, habr&iacute;a sido impensable. <br />Esta falta de corrector de estilo, que ha ido cuajando poco a poco, sin darnos cuenta, como el comienzo de la Novena, se ha desbordado hasta colonizar todos los &aacute;mbitos. &iquest;Nadie corrige el estilo de los pol&iacute;ticos? Esa zafiedad, chuler&iacute;a y desacato no ser&iacute;an posibles si el &ldquo;corrector de estilo&rdquo; hubiese estado presente. Este personaje nunca obliga, pero informa, y si uno decide cometer su tropel&iacute;a ortogr&aacute;fica (o pol&iacute;tica) all&aacute; &eacute;l. Llegar&aacute; el momento en que los perpetradores de esta suerte de avieso prestimonio al que hemos asistido (pr&eacute;stamos de tierras a cambio de un precio, parece ser que es la cosa) se excusar&aacute;n diciendo que no hab&iacute;a corrector de estilo, es decir, que nadie les dijo esto o aquello. Pero eso no exime de nada. Eso s&iacute; lo saben, hablen lat&iacute;n o klingon: donde acaba la ley, comienza la tiran&iacute;a. Donde se retuerce, tambi&eacute;n.<br />&nbsp;</p> ]] Sixto Castro Rodríguez, OPThu, 30 May 2024 00:00:00 +0200https://bitacoraveritas.dominicos.org/articulos/quiza-es-que-beethoven-hablaba-klingon/