14
Mar
2007Mar
No me marees, Montoya
5 comentariosPues sí, he estado echando un segundo vistazo a las imágenes de ese señor al que todos los medios tildan de artista (no sé muy bien por qué) y que se apellida Montoya. Curiosamente, en casi todas sale aquel miembro (tampoco nada del otro mundo) que rima en rima consonante con su apellido. Ayer me las envió un amigo, y pensé que se trataba de una broma. ¿Cómo alguien en su sano juicio iba a hacer tamaña bobada? Cuando entramos en una cacharrería, o en una tienda de todo a cien, no podemos entrar como elefantes, porque, de hacerlo así, seguro que rompemos algo y tendremos que pagarlo… salvo que seamos artistas, porque los artistas tienen patente de corso, no sé por qué extraña razón, y pueden romper y rasgar sin pagar. Vamos a ver. Está claro que el señor Montoya tiene fijación con lo que rima con su apellido. Estéticamente sus fotos son como las mías, de aficionado. Ah, pero, como él mismo declaró a Carlos Herrera, que le entrevistó: “Usted no tiene formación”. La excusa barata de siempre. Usted no tiene formación: lo que a usted le parece le cuelga a Jesucristo y su madre se cuelga a su vez de ello, no es lo que rima con Montoya, sino una reflexión sobre la doble moral de la Iglesia, “que la Iglesia hace aguas por los cuatro costados”, etc. Ay, estoy hasta eso que rima con Montoya de los artistas que se empeñan en enseñarnos a ver el mundo, como si fuesen los profetas que, en nuestro exilio babilónico, nos recuerdan que estamos sumidos en el mayor de los olvidos no ya de Dios, sino de la verdadera realidad. Claro, a diferencia de los profetas, que comían langostas y miel, éstos cobran. Y encima se queja de que la gente le hace perrerías. ¿No critica que la Iglesia tiene doble moral? Seguramente muchos la tendrán (tendremos), y hasta cuádruple. Pero cuando todos le dicen algo, le insultan o le critican se queja, ¿no le hace pensar eso, señor Montoya, que no se puede poner en fotos todo lo que a uno se le pasa por la cabeza, porque hay gente a la que le duele? ¿Que a lo mejor el errado es usted? Es que no lo puedo entender, más allá del deseo de copar páginas en los periódicos (deseo que rige un porcentaje nada despreciable del “arte” contemporáneo). Bueno, señor Montoya, devuelva lo que le han pagado por fotografiar a los santos en pelotas (vaya fotos más kitsch) y reconozca que ha sido un cretino. Y aquí paz y después gloria.