Logo dominicosdominicos

Blog Bitácora Véritas

Sixto Castro Rodríguez, OP

de Sixto Castro Rodríguez, OP
Sobre el autor

26
Feb
2012

Sí, el debate

2 comentarios

Efectivamente, llevaba dándole vueltas al debate ese de Oxford y también he tenido la impresión que el profesor Valderas relata en el comentario que ha hecho en la entrada anterior. Hay un cierto intento, sin base histórica, de convertir la polémica darwinista en una polémica fe-ciencia (en paralelismo con el caso Galileo), como presenta el acento de El País de hoy. No fue así. No lo fue en el caso de Huxley y el obispo Wileforce, que, según nos cuentan fuentes autorizadas, fue un debate bastante cordial y sin mención a los progenitores, en absoluto. Esas referencias proceden de una serie de panfletos posteriores que, en efecto, sí establecen una guerra entre religión y ciencia. En fin, no voy a contar nada que no se pueda ver con mucho mayor detalle y precisión en una obra de Allister McGrath, “Darwinism and the divine”, que recoge todas las razones por las que el darwinismo supone la puntilla de un tipo de teología natural, pero sólo eso. Si hasta Newman recibió con sumo agrado las propuestas de Darwin… y hasta algún biólogo de Harvard las rechazó. Obviamente, nada más lejos de la realidad que esa propuesta que hace el rotativo aludido de que contemporáneamente la religión se ha visto "obligada" a aceptar la evolución como el mecanismo por el que Dios actúa. Si en contemporáneamente incluimos el siglo XIII, ah, entonces sí, porque ya el Aquinate sostiene que el azar enta dentro de las causas segundas de las que Dios se sirve. Y, por último, en Oxford se hubiera podido montar un debate bastante más potente: hay grandes filósofos ?y aquí incluyo a teólogos, matemáticos, etc.? que hubiesen dado menos espectáculo, pero más argumentos… pero esos no caben en 140 caracteres.

Posterior Anterior


Hay 2 comentarios, comparte el tuyo

En caso de duda, puede consultar las normas sobre comentarios.

Aviso: los comentarios no se publican en el momento. Para evitar abusos, los comentarios sólo son publicados cuando lo autorizan los administradores. Por este motivo, tu comentario puede tardar algún tiempo en aparecer.

Cancelar repuesta


JM Valderas
26 de febrero de 2012 a las 21:48

Caro Sixto, tengo a Alister McGrath en un altar. Al menos en la estantería aprecen por orden de peso (menuda jerarquía o clasificación!), The Dawkins Delusion, Dawkins´God, A Fine-Tuned Universe, Darwinism and the Divine. Conviene recordar que McGrath es profesor de Teología en la Universidad de Oxford, con un doctorado en biofísica molecular. Porta, pues, un bagaje científico tan sólido (objetivamente mauor) que el de Dawkins, formado en biología del comportamiento. Es un modelo para muchos, para mí al menos. Valdría la pena que los teólogos nacionales se familiarizaran con sus escritos. Por numerosas razones. Lleva la agudeza y la solidez mental hasta sus últimas consecuencia abdicando de toda palabrería inane. Le asiste la base científica y el conocimiento de la religión. Y no tiene miedo, ni se arredra. Si le añadimos la vertiente paleontológica de Steven Jay Gould (otro que puso firme a Dawkins) el resultado es grandioso. El darwinismo tuvo sus altibajos. En realidad, tras su hundimiento a finales del siglo XIX, tuvo que ser la obra del agustino Gregor Mendel, la genética, la que, tras siu redescubrimiento a principios del XX, le diera consistencia, que culminaría en la llamada nueva síntesis de los años treinta. Hubo católicos, protestantes y júdíos partidarios y contrarios. (Sobre ello abunda la bibiliografía:)

Anónimo
3 de marzo de 2012 a las 00:05

Es sabido que a Dawkins le gusta generar espectáculo, no hay más que ver la puesta en escena de sus videos en youtube. Su caricaturización de lo religioso es panfletaria y simplificadora, supongo que por eso tiene tanto éxito. Lo malo es que la respuesta más sonora suele venir del creacionismo, el otro extremo. Extremos que comparten un dogma: evolución y creación son incompatibles. Ciertamente, ya no se ven debates como los de Russell y Copleston. La cosa ha degenerado.

Muy acertada, Sixto, tu apreciación de la trampa mortal que es querer convertir el debate en una pretendida pugna entre ciencia y religión. Ese es el terreno al que quieren llevarnos los fundamentalismos de signo opuesto antes mencionados. Junto a los contraejemplos que citas, me viene a la memoria la mención que Michael Ruse hacía de San Agustín (que no es de antes de ayer, precisamente) como teólogo cristiano en cuyo pensamiento encajaba sin problema una idea de evolución.

Muchas gracias, Sixto y JM Valderas, por las referencias bibliográficas. Tomo nota.

Suscripción

Suscribirse por RSS

últimos artículos

Archivo

Logo dominicos dominicos